Rosario Debate
Lunes 09 de Octubre de 2017

Un debate sin debate

No hubo intercambio entre quienes aspiran a llegar al Concejo, cada uno fue con su libreto, las chicanas nunca tuvieron respuesta y el cruce que todos los televidentes esperaban estuvo más en las redes sociales que en la pantalla.

Al debate televisivo de anoche entre los cinco principales candidatos a concejal le faltó precisamente lo más importante: debate. No hubo intercambio entre quienes aspiran a llegar al Concejo, cada uno fue con su libreto, las chicanas nunca tuvieron respuesta (salvo escasas excepciones) y el cruce que todos los televidentes esperaban estuvo más en las redes sociales (activo escenario de la militancia rentada) que en el set televisivo.

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Es por demás de saludable que se fomenten estos intercambios, enriquecen a la democracia y le permiten al rosarino ver a los candidatos, pero a futuro sería más interesante que el formato permitiera cruces entre los postulantes. Algo es seguro, ya no quedan dudas de que esto debería ser obligatorio por ley.


Por lo pronto, lo de anoche dejó en claro algunas estrategias. El kirchnerista Roberto Sukerman concurrió con un libreto similar al que llevó al debate de 2015, cuando dejó muy expuesta a la macrista Anita Martínez, pero esta vez la estrategia no funcionó.

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El ex concejal está segundo en intención de voto en Rosario y le apuntó la mayoría de los dardos a Roy López Molina, el dueño de la mayoría de los sufragios de las Paso. Pero Roy casi ni respondió, hizo caso omiso a las chicanas y siguió a la perfección su libreto. El joven está cómodo en las encuestas y anoche pasó por el debate con un discurso armado y estudiado que prácticamente no se alteró a pesar de las chicanas que lanzó el ex jefe de la Ansés en Rosario.


El oficialista Pablo Javkin, en tanto, puso de relieve lo que el Frente Progresista tendría que haber hecho antes de las Paso: hablar de Rosario. Así, evitó caer en la grieta y mostró más de una vez el cartel con el número 150, que es la cantidad de obras que el municipio está haciendo en la ciudad. Una estrategia que llegó tarde, demasiado, y que se verá ahora si logra dar sus frutos en las urnas.
Daniela León, por su parte, se encargó de exhibir fotos de las falencias que hay en los barrios, falencias de infraestructura que no ha sabido solucionar un gobierno que hasta hace pocos meses ella apoyaba y ahora critica con énfasis. Como se ve, todo cambia, y en política a una velocidad inusitada.



Desde Ciudad Futura, el pastor Eduardo Trasante dejó en claro anoche sobre qué se cimenta su candidatura: el tremendo dolor de haber perdido dos hijos en manos de la delincuencia y el narcotráfico. Trasante hasta mostró la foto de la ametralladora con la que asesinaron a uno de sus hijos. Una estrategia con la que el partido que en 2015 logró hacer ingresar tres ediles al Palacio Vasallo intentará ahora continuar esa performance. Las encuestas por ahora señalan que están lejos de repetir esa historia.
Así, los rosarinos se quedaron con sabor a poco. Al debate le faltó debate, pero al menos es saludable que se haya realizado.

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