La ciudad
Domingo 20 de Septiembre de 2015

Tres estudiantes rosarinos, en el seleccionado nacional de ciencias sub 18

Lucas, Juan y Jaquelina son alumnos del Instituto Politécnico Superior. Los tres se subieron al pdio de la XX Olimpíada Iberoamericana de Física tras competir con otros 19 países.

Lucas Díaz es capaz de resolver con éxito unas 30 mediciones para decidir de qué color debe ser un recipiente plástico para aprovechar mejor el poder de los rayos del sol y desinfectar microbios del agua. La respuesta (es transparente, para agilizar la lectura de esta nota) lo puso la semana pasada en el segundo lugar de las XX Olimpíada Iberoamericana de Física, compitiendo con estudiantes secundarios de 19 países. Y no es el primer premio que recibe: el año pasado salió primero en las olimpiadas nacionales de Astronomía, Matemática y Ciencias Junior y en el 2013 se quedó con la medalla de bronce en las internacionales de Ciencias. Y todo esto, con apenas 16 años.

Sin embargo, con una sonrisa amable, reniega de que lo consideren "un genio". Prefiere, dice, que se valore su "voluntad de entrenamiento y su interés en participar de este tipo de certámenes intelectuales". Palabras más, palabras menos, Juan Recoaro y Jaquelina Ferrero también consideran que fue el esfuerzo, por sobre el talento, lo que los llevó a los primeros lugares de la Olimpíada Nacional de Ciencias Junior. Y los tres afirman que estudiar ciencias les permite entender "cómo funcionan las cosas" y encontrar respuestas "bien diferentes a todo lo que es obvio".

"Despertar vocaciones científicas en los adolescentes no es una tarea dificil", señala Juan Farina, profesor del Instituto Politécnico y un "verdadero maestro" para los tres jóvenes que bien podrían tener un lugar ganado, si existiera, en el seleccionado nacional de ciencias sub 18. ¿La clave? "Motivar a los chicos, hacerles conocer que existen estad competencias, que es posible jugar con la ciencia, disponer de algo de tiempo y ayudarlos en lo que necesiten".

Un pasaje hasta ahí. Este año, a las Olimpíadas Nacionales de Ciencias Junior las organizó la Universidad Nacional de Cuyo. Del 30 de agosto al 4 de septiembre, 140 chicos de hasta 16 años de escuelas medias de todo el país probaron suerte con las pruebas que integran saberes de física, química y biología.

Y los dos rosarinos que integraron la delegación provincial fueron distinguidos. Jaquelina se quedó con el tercer lugar, Juan saló segundo y quedó seleccionado para el certamen internacional que se realizará en Corea del Sur.

Como de la organización de la competencia participa desde 2008 el Ministerio de Educación de la Nación, los pasajes, el alojamiento y, sobre todo, los viajes para los entrenamientos, los solventa el Estado.

"Es un apoyo muy importante", señala Juan mientras se entusiasma con su próximo destino. En algunas semanas le esperan varios viajes a Mendoza para conocer al resto del equipo y entrenar para la competencia que se desarrollará en diciembre.

Para Juan, lo más interesante de participar en este tipo de certámenes es, justamente, "la posibilidad de viajar, intercambiar experiencias y conocer gente".

La de Jaquelina fue la primera participación en una competencia científica. "Hay que entrenar mucho, pero vale la pena. Es divertido", señala. Es que, dice, muchos de los conocimientos necesarios para resolver las pruebas hay que reforzarlos fuera del horario de clases, aprovechando hasta los días de paro y las horas libres.

"Estudiar ciencias es fascinante, sorprendente. Cada cosa nueva que aprendés lleva a una nueva pregunta, a seguir investigando", señala con convicción cada vez que escucha a alguien decir que la matemática o la física son aburridas.

Con dos años por delante para terminar la secundaria a Juan le gustaría estudiar ingeniería, en petróleo o nuclear. Jaquelina sueña con ser piloto de avión, pero como se trata de una carrera muy cara que su familia no podrá afrontar, intentará con veterinaria.

Y como cualquier adolescente de clase media, también les gusta pasar tiempo con amigos, escuchar música o practicar algún deporte, Jaquelina hace remo y mensualmente participa de alguna regata. También, alguna vez, hace rabiar a sus padres y andan "flojos" con algunas materias. Pero eso no lo vamos a contar en esta nota.

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