La ciudad
Domingo 19 de Febrero de 2017

Tan lento como el remolque de los aviones en Fisherton

El tránsito propulsado por un tractor bajo el sistema "push-back" hasta que la máquina se detenga es luego tan lento como las prometidas obras de refacción del hormigón deteriorado.

Es domingo, temprano a la mañana. Un avión de Aerolíneas Argentinas arriba a Fisherton desde Ezeiza. Los pasajeros provienen de distintas terminales mundiales con destino final Rosario. Ese es justamente el punto: imposible evitar las comparaciones. La aeronave apaga sus motores y muchos de los ocupantes (siempre ávidos por descender) se levantan de sus asientos para retirar el equipaje de mano ubicado en los compartimentos superiores. Sin embargo, la voz de una azafata advierte una situación que, de inmediato, pone en evidencia el pésimo estado de la estación local: "Deben permanecer sentados. El avión será remolcado hasta su posición definitiva".

Algunas personas, provenientes del exterior, no se explican los motivos, hasta que un rosarino se lamenta al detallar que en su ciudad, una de las más importantes de Argentina, las calles de rodaje y la plataforma están rotas: quebradas, agrietadas, tanto que se convierten en inseguras en extremo.

El tránsito propulsado por un tractor bajo el sistema "push-back" hasta que la máquina se detenga es luego tan lento como las prometidas obras de refacción del hormigón deteriorado.

Para colmo, llueve, la escalerilla es descubierta y no hay modo de evitar ir caminando hasta el sector de arribos de la terminal donde se esperará el equipaje transportado en una cinta tan vieja, pequeña y maltrecha que sería mejor que no estuviera.

El relato se vincula con un twit que el experimentado piloto Carlos Rinzelli publicó esta semana y en el que se ve cómo su máquina de Austral es remolcada. "Llegamos a Rosario. Después de dos meses con la promesa del arreglo, ¿qué hicieron?. Nada", escribió.

Hace poco más de un mes, y en ocasión de una también demorada reunión entre concejales y autoridades del Islas Malvinas, el edil Diego Giuliano, denunció: "El planteo oficial fue el de mostrarnos un power point, una maqueta que quedó empañada cuando salimos a la pista y observamos la realidad; siguen presentes las mismas deficiencias, las mismas calles de rodaje agrietadas y el mismo tractor para remolcar aviones".

A mediados de diciembre, la provincia explicó que se harían trabajos de reparación y se llamaría a un concurso de precios para garantizar una labor más sostenida en el tiempo.

Para colmo se anunció en los últimos días que varias líneas low cost podrían sumarse a la estación aérea de la ciudad más temprano que tarde. La Junta Asesora de Transporte Aéreo autorizó los pedidos de rutas y operaciones que solicitaron cinco compañías de bajo costo. Sólo resta la confirmación del Ministerio de Transporte de la Nación.

Incluso, Aerolíneas Argentinas comunicó un nuevo vuelo hacia la ciudad de Ushuaia a partir de julio próximo del que los responsables de la terminal rosarina, si bien lo solicitaron el año pasado, no fueron informados de la decisión y se enteraron por La Capital.

Como si todo esto fuera poco, el gobernador Miguel Lifschitz presentó en junio pasado un plan de ampliación de las instalaciones que incluye un nuevo edificio de dos pisos exclusivo para vuelos internacionales y mangas. El llamado a licitación, que estaba previsto para diciembre, quedó retrasado hasta marzo y podría demorarse aún más. Otra dilación que va al compás del lento trajín de los aviones para detenerse definitivamente al llegar a Rosario y deja la puerta abierta a varios intereses, nada lentos, que aprovechan este contexto para hacer lobby con grupos privatizadores.

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