La ciudad
Viernes 01 de Septiembre de 2017

Según la autopsia, la bibliotecaria no recibió golpes mortales

La querella aguarda la 2ª necropsia y cree que, aun sin lesiones letales, si en la seccional sufrió violencia eso pudo provocar su muerte

La fiscal de la Unidad de Violencia Institucional, Karina Bartocci, reafirmó ayer que el informe de la autopsia practicada al cuerpo de la bibliotecaria docente María de los Angeles Paris, fallecida dentro de la comisaría 10ª a principios de mayo, sólo consigna como causa del deceso una "falla cardiorrespiratoria" y en ningún lado habla de que haya quedado "desfigurada" por golpes, tal como denuncian la familia y la querella. Aun así, Bartocci admitió que la necropsia reveló "hematomas", pero no con "entidad suficiente" como para inferir que fueran producto de una "golpiza" ni "causa de muerte". El abogado de los Paris, Sebastián Sancevich, a la espera de la segunda autopsia que ya autorizó el juez, respondió que "toda privación ilegal de la libertad es traumática, máxime si se da con violencia y dentro de una comisaría", como muestra el cuerpo de la mujer. Por eso, aun en caso de no haber muerto por golpes, esa situación pudo llevarla a un paro cardíaco, arriesgó.

Al cumplirse el miércoles pasado cuatro meses del hecho, que se investiga como muerte dudosa, Guillermo Paris, hermano de María de los Angeles, afirmó que la mujer, de 45 años, "quedó desfigurada de tantos golpes que le dieron", algo que dijo consta en las fotografías del expediente judicial.

La denuncia se dio en el marco de la entrega de un escrito que la familia de Paris, sus compañeros de escuela y representantes de Amsafé Rosario hicieron al fiscal general de la provincia, Jorge Baclini, para señalar "numerosas irregularidades" que se estarían dando en la causa.

Entre otras cosas, apuntaron contra la propia autopsia practicada en el Instituto Médico Legal por el forense Lucas Kuverling, que descartó la existencia de "lesiones externas o internas de origen traumático de jerarquía suficiente indicativas de muerte violenta".

Los cuestionamientos a ese informe —por ejemplo, por no incluir radiografías dado que en ese momento estaba roto el aparato de rayos X— llevaron al juez Carlos Leiva a aceptar el pedido de una "reautopsia" formulado por la querella, pese a que según remarcó ayer la fiscal Bartocci el primer informe fue avalado por un segundo, a cargo del Equipo Argentino de Antropología Forense.

Inicialmente, la fiscal de la Unidad de Violencia Institucional no coincidió con el pedido de exhumación, pero luego "acordó" con la querella para descartar cualquier duda respecto a una "muerte violenta".

Bartocci —quien quedó al frente de la investigación luego de que se apartara su colega de la Unidad de Homicidios Dolosos Luis Schiappa Pietra— recordó que "hasta ahora" la causa no tiene ningún imputado.

Los próximos pasos dependerán de la inminente llegada de un informe de toxicología que se realizó en La Plata y luego de la exhumación del cuerpo para una segunda autopsia, sin fecha aún, que estará a cargo de una médica del Instituto Forense de la Corte de Buenos Aires, Cristina Bustos, quien trabajará con la "aparatología" de la morgue local.

El abogado de los Paris, en tanto, Sebastián Sancevich, depositó una "cauta" expectativa en la segunda autopsia ("porque con el tiempo parte de la evidencia se pudo perder", admitió), por lo que a la vez siguió reclamando otras medidas que aún no se concretaron.

Por ejemplo, no se peritaron los celulares del personal policial, no se entrevistó al primer médico del Sies que atendió a la bibliotecaria, no se obtuvieron los audios del 911 ni las imágenes que muestran las cámaras de seguridad cercanas a la comisaría, como tampoco se halló la ropa que tenía puesta la docente al momento de su muerte, entre otras cosas.

Para Sancevich, que los golpes que sufrió María de los Angeles no fueran letales no implica que su muerte no se haya debido a la situación de pérdida ilegal de la libertad que padeció, nada menos que dentro de una comisaría, esposada sin causa, con "cuatro tipos encima" y aprietes violentos, un combo que pudo "derivar en un paro cardíaco".

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