La ciudad
Sábado 09 de Septiembre de 2017

Se llevaron once vehículos al corralón por correr picadas en Oroño y Lamadrid

Intervino la Secretaría de Control junto a efectivos policiales por la denuncia telefónica de vecinos. Hubo dos casos de alcoholemia positiva

Luego de denuncias que realizaron los vecinos de bulevar Oroño y Lamadrid por picadas clandestinas, en la noche del jueves se desarrolló un operativo con agentes de la Secretaría de Control y Convivencia Urbana y la policía de la provincia, que derivó en la remisión de 11 vehículos al corralón municipal. En esa acción, fueron trasladadas 8 motos (con un caso de alcoholemia positiva) y 3 autos (también con alcoholemia positiva de un conductor).

   La acción de los agentes de control llegó después de llamados de vecinos a la línea telefónica de denuncias 147 que ofrece el municipio para realizar reclamos.

   Asimismo, muchas imágenes de ese encuentro de vehículos se multiplicaron a través de las redes sociales. Con esos dos elementos disparadores, un grupo de agentes de la Secretaría de Control y Convivencia Urbana se dirigió a esa agitada intersección de la zona sur, que suele ser escenario de este tipo de picadas informales, con el lógico riesgo que implica para todos los vecinos del barrio y también para quienes transitan con sus automóviles por esas importantes arterias.

   A los representantes municipales se sumaron efectivos de la Policía de la provincia de Santa Fe para poder intervenir con más presencia y firmeza en ese lugar, donde se congregaban varios jóvenes con sus autos y motocicletas.

   La rápida y efectiva acción en el lugar permitió realizar 11 remisiones al corralón.

   Según relataron vecinos que manifestaron sentirse cansados de tantas situaciones similares, el episodio de anoche entregó señales que llevó a los habitantes del lugar a efectuar llamados para que asistan los encargados de control.

   "La verdad es que en el momento que llegaron los agentes no estaban corriendo picadas, pero sí estaban haciendo una especie de previa con muchos ruidos molestos de los motores", apuntó un vecino.

   Y precisó: "Parecía una reunión, en la que estaban muchos pibes del barrio, que estaban generando ruidos molestos para todos nosotros, con motores ensordecedores, y con motos que no tenían silenciador".

   Al arribar los uniformados se pudo disuadir rápido la tensa situación. Y bajo esa acción de supervisión, se remitieron 8 motos y 3 autos al corralón municipal, con dos casos de tests de alcoholemia positiva.

   Vale destacar que en los operativos de fiscalización que se efectuaron esa noche en toda la ciudad se hicieron 178 controles que derivaron en 34 remisiones, 8 de ellas por alcoholemia (4 motos y 4 autos).

   Los 34 vehículos trasladados ayer eran conducidos por personas del sexo masculino. Y como dato curioso hay que destacar que no hubo ninguna narcolemia positiva.

Cruce agitado

Más allá de las particularidades de lo sucedido el jueves en la intersección de bulevar Oroño y Lamadrid, desde la Secretaría de Control y Convivencia Ciudadana remarcaron que "se hacen controles casi todas las semanas en ese lugar. Es más, el miércoles a la noche hicimos operativos en esa misma esquina". Apuntaron que ese dispositivo tuvo el objetivo de generar "presencia preventiva, sin operativo pero con un móvil fijo en el lugar". En ese sentido, agregaron que el control anterior se desarrolló el fin de semana del 20 de agosto pasado, y bajo ese operativo se remitieron 24 vehículos al corralón municipal.


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