La ciudad
Sábado 25 de Marzo de 2017

Se le metió un patrullero adentro de la habitación y casi desata una tragedia

Sucedió en plena madrugada en Nuevo Alberdi. Impactó a gran velocidad contra la pieza donde dormían un hombre y su hija de 2 años.

Era la 1.30 de la madrugada. Mario dormía con su hija de 2 años en su casa del barrio Nuevo Alberdi cuando un zumbido lo hizo reaccionar. Casi por instinto, tomó en brazos a la nena y saltó de la cama. Su mujer, Soledad, estaba en el living y sintió la explosión en el dormitorio. Cuando se asomó a la pieza, entre una nube de polvillo, se encontró con su marido y a su hija mirando, entredormidos, la camioneta de la Policía que había derribado la pared de la habitación y quedó incrustada en la casa. "Si mi marido no reaccionaba, hoy yo estaba sola", reflexionó la mujer al tiempo que contó que recibió malos tratos por parte de los uniformados. Y en medio de lo que pudo ser una tragedia, una vez más apareció la solidaridad: ayer, una docena de familiares y amigos del matrimonio pusieron manos a la obra bajo el sol del mediodía y reconstruyeron el muro.

Las ojeras de Soledad (31) hablaban de una mala noche. Y es que durante la madrugada entre el jueves y el viernes no tuvo oportunidad de pegar un ojo. "Aunque no parezca, esto anoche estaba impecable", señaló. Ayer, cerca de la 1.30, había terminado de limpiar su casa, ubicada en Laguna 3016. "Me senté un rato y empecé a escuchar el ruido de frenadas. Primero lejos, después más cerca".

En el único dormitorio que tiene la casa, Mario, su marido, dormía en la cama matrimonial con la hija de ambos, de 2 años. "Cuando sentí la explosión me desesperé", recordó Soledad. Fue un segundo. Enseguida estaba parada en la puerta del dormitorio mirando a Mario, que tenía a la nena upa. Sobre la cama estaba la pared que hasta hacía un momento separaba la vivienda del exterior. Y donde estaba la pared, el patrullero que acababa de tirarla abajo.

Mario no sabe qué fue lo que lo hizo despertar. Sólo recuerda un zumbido y la reacción de cubrir a la nena y salir de la cama. Terminó con algunos golpes en la espalda.

El vehículo de la policía era una camioneta del 911. "Me dijeron que venía por Grandoli muy fuerte y que en la esquina se les cruzó un Renault 12. Ahí doblan por Laguna, frenan de golpe y terminan incrustados acá".

Solidarios

Ayer al mediodía, la casa de Mario y Soledad era la imagen de una obra en construcción. Es que después de enterarse de lo que había ocurrido, una docena de familiares, amigos y vecinos de la pareja se solidarizaron y pusieron su trabajo para volver a levantar la pared del dormitorio. La escena emocionaba a Soledad. "Nos están dando una mano enorme", dijo la mujer. "Tuvimos que comprar materiales, pero todos trajeron lo que tenían: un poco de arena, herramientas".

Sin embargo, no pudo tener la misma consideración respecto de la actitud de los policías. "Les preguntábamos qué había pasado y no nos respondían, hablaban entre ellos, nos ignoraban. No se puede justificar el trato que nos dieron. Les tuvimos que pedir que nos hablen con respeto, porque nos trataron muy mal", contó Soledad.

La mujer dijo que tras el hecho la cuadra se llenó de policías, y que en ningún momento se acercaron para ver si ella y su familia estaban bien. "La ambulancia atendió solamente a los que iban en la camioneta", remarcó.

Además, contó que los policías querían llevarse la camioneta de ese lugar, incluso luego de que desde Defensa Civil les dijeran que no podían hacerlo, porque el impacto había volteado una torre de la luz y, de mover el vehículo, podía haber consecuencias.

Seguidilla preocupante

Los hechos de vehículos policiales que ponen en riesgo la integridad física de los vecinos no es nueva, y en los últimos meses ha sumado varios casos.

El más reciente fue el 9 de marzo, en Mar del Plata y Gorriti, donde un patrullero que perseguía a sospechosos de un robo embistió un utilitario que nada tenía que ver con el hecho. El patrullero terminó incrustado contra un árbol. Dos efectivos policiales debieron ser hospitalizados.

Poco antes, en febrero, una camioneta de la Policía Comunitaria embistió a un Renault Clio y protagonizó un espectacular choque contra el Policlínico Pami II, en el corazón del barrio Arroyito. Por el siniestro, el centro de salud quedó sin luz y sin agua, lo que afectó la atención de los pacientes.

Pero, sin dudas, el que peores consecuencias dejó ocurrió el 16 de diciembre, cuando una camioneta policial se subió a la vereda en Ameghino y 1º de Mayo, en la zona sur, y embistió a varias personas. Una mujer de 35 años falleció y su sobrino, de 14 años, sufrió la amputación de una pierna.

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