La ciudad
Jueves 19 de Enero de 2017

Restringen la circulación por el puente Ayacucho por la crecida del arroyo Saladillo

Ayer, se redujo la circulación en una mano del cruce. Hoy evaluarán la situación y buscarán alternativas para evitar un futuro derrumbe.

Los municipios de Rosario y Villa Gobernador Gálvez convinieron ayer restringir la circulación por el puente que une ambas ciudades a la altura de calle Ayacucho (en Rosario) y avenida San Martín (en la vecina ciudad), y se evaluaba la posibilidad de inhabilitarlo ante la crecida del arroyo Saladillo pero sobre todo ante el peligroso desplazamiento de la cascada, que retrocede aguas arriba a pasos acelerados.

   Así, el tránsito quedó limitado a un solo carril en la mano que viene de Villa Gobernador Gálvez a Rosario, y aunque en la opuesta la calzada estaba totalmente liberada, se limitó la circulación al tránsito liviano, algo que se respetó muy relativamente.

   La cascada, que el año pasado ni se veía desde el puente, ayer estaba al alcance de la vista, pasado el último recodo que podía ocultarla, y sólo en la hora y media que La Capital estuvo durante la tarde de ayer pudo observar cómo se desmoronó parte del sedimento y el salto siguió en retroceso.

   Un dron calculó ayer a las 18, mediante sistema de GPS, una distancia de unos 160 metros entre la estructura y el salto de agua, algo que variaba según el margen del arroyo. El caudal del agua había bajado, y se ubicaba a unos cinco metros por debajo de la calzada, pero el salto también había retrocedido considerablemente.

   El subsecretario de Obras Públicas de la Municipalidad de Rosario, Marcelo Gallione, reveló que se estableció una distancia límite de cien metros entre cascada y puente para determinar la interrupción definitiva del tránsito. "Nuestro margen de riesgo se estableció en esa distancia, pero eso lo evalúa la Central de Operaciones de Emergencias. Cuando se llegue a ese límite se va a cortar la circulación, pero es algo que se está monitoreando permanentemente".

   Gallione adelantó que hoy habrá una reunión entre los equipos del Ministerio de Infraestructura de la provincia, Vialidad Provincial, Hidráulica y la Universidad Nacional de Rosario, entre otros organismos, para trabajar específicamente en las alternativas ante esta situación, y ver cuáles son las herramientas tecnológicas al alcance para poder evitar una retracción mayor del desnivel.


Monitoreo   


Desde la mañana de ayer, personal de Defensa Civil monitoreaba la zona del puente a fin de evaluar el caudal de agua del arroyo. Si bien descartaron riesgo de desborde, los estudios buscan determinar si por la fuerza de las aguas la estructura corre peligro de derrumbe.

   De forma preventiva se decidió realizar el corte parcial del puente y el desvío del tránsito pesado por ambas manos. Pero ayer, la gente se quedaba porque pasaban camiones y colectivos.

   "Estamos monitoreando el avance de la erosión sobre un suelo que se degrada muy fácilmente. Vamos a tomar precauciones. Pero hasta que no baje el caudal de agua no se puede hacer una inspección con los buzos", dijo Alberto Ricci, intendente de Villa Gobernador Gálvez, quien pidió "actuar urgente", tanto por el paso de vehículos como por las familias que viven por la zona.

   


En el lugar


Tanto Ricci como su par rosarina Mónica Fein y el secretario de Protección Civil de la provincia, Marcos Escajadillo, supervisaron el estado de la cascada. Escajadillo afirmó que "luego de estos dos días de buen tiempo y las condiciones meteorológicas lluvias se facilitó el escurrimiento del agua de las localidades vecinas como Melincué, Sanford, o Chabás, que hoy desembocan en el arroyo".

   En tanto, Fein resaltó que "es sustancial trabajar con Villa Gobernador Gálvez y la provincia para atender la situación, el puente es un paso importante que une a estas dos localidades".

   Esto fue por la mañana. A la tarde, La Capital volvió a recorrer el lugar, donde los curiosos se amontonaban para ver el cauce del arroyo y el corrimiento del salto, que hasta no hace muchos años estaba en el límite del Parque Regional Sur de Rosario. "Yo estuve a la una y media de la mañana de hoy (por ayer) y la cascada estaba mucho más allá", contó Analía Mansilla, una vecina que sigue de cerca lo que pasa. Desde el puente, no sólo se veía nítidamente la cascada sino dos zonas más cercanas de fuerte turbulencia de las aguas.

   Allí, el secretario de Control y Convivencia de Villa Gobernador Gálvez, Raúl Domínguez, consideró que habrá que esperar que el agua baje para poder inspeccionar las bases del puente. "Ahora se tomó verdadera conciencia de lo que pasa y que hay que salvarlo", dijo el funcionario. Y abundó: "Quizás ahora habrá que hacer otro estudio, porque los proyectos que había requerían de una pendiente muy larga y de una distancia mucho mayor entre la cascada y el puente".

   Con un dron, el concejal villagalvense Carlos Dolce pudo determinar en unos 160 metros la distancia al puente. "Vemos en lo inmediato que al haber bajado el nivel del arroyo, la erosión tiende a ser menor. Pero lo que estamos pidiendo es una intervención urgente de la provincia, un estudio hídrico y las medidas necesarias para salvar el puente".

   El problema es que a medida que la cascada retrocede, las posibilidades de intervención son más difíciles. En palabras de Gallione, "la posición relativa de la cascada cambió, había un proyecto para hacer una bifurcación transitoria del arroyo para poder encarar obras en la pendiente, pero requeríamos de unos 300 o 400 metros hasta el puente para poder intervenir", dijo. Por eso los equipos técnicos buscarán evaluar hoy alternativas.


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