Premio Nobel
Domingo 05 de Febrero de 2017

Reconocen a una entidad rosarina en la cumbre de los premios Nobel

La labor de la Fundación para la Democracia Internacional fue elogiada en el cónclave de premios Nobel que delibera en Colombia.

La Fundación para la Democracia Internacional fue reconocida en la cumbre de premios Nobel. El cónclave sesiona en Colombia entre duras críticas a la gestión de Donald Trump y alegatos por la paz en el mundo.

   La sesión inaugural tuvo como orador principal al presidente de Colombia Juan Manuel Santos, Premio Nobel de la Paz 2016 y líder del proceso de paz en su país. Otros oradores de la apertura fueron Oscar Arias Sánchez, David Trimble, Lech Walesa, Kailash Sathyarti, Leymah Bogwee, Jody Williams, José Ramos-Horta y Mohamed El-Baradei.

   También estuvo presente Rigoberta Menchú, premio Nobel de la Paz en 1992, quien destacó la labor de la Fundación para la Democracia Internacional. Encomió el trabajo de la fundación en la lucha contra la esclavitud contemporánea e instó a romper el silencio y hablar de este flagelo, que es una realidad en todo el mundo.

   "Una medalla y un pergamino no pueden salvar al mundo, por eso rindo homenaje a las fundaciones que nos ayudan a los premios Nobel a cumplir la misión", sostuvo tras lo cual mencionó la labor de Guillermo Whpei al frente de Fundación para la Democracia.

   "Haber sido convocados por Mijail Gorbachov para ser parte de este evento es un orgullo –comentó Whpei–, es una demostración de que estamos en la senda correcta con nuestras acciones y programas y nos afirma que podemos pensar en un camino común en la construcción de paz".

   "Y es un honor —siguió—compartir el camino con Rigoberta Menchú Tum, un ejemplo de humildad y generosidad, un enorme ser humano que va dejando huella y ayuda a ver el camino, así como otras organizaciones aliadas también nos fortalecen. Tenemos una gran responsabilidad. No podemos perder el foco", indicó.

   Según Whpei, "uno de los ejes de trabajo de la fundación se centra en la lucha contra la violencia urbana y por la paz. Se necesita coraje para hacer la guerra y también se necesita coraje para hacer la paz, decía Ramos-Horta. El amor es sin duda alguna el camino más difícil. El odio es el más corto y el más fácil. Por eso es necesario educar en el amor y en la paz", dijo.

   El titular de la Fundación para la Democracia Internacional remarcó que se habla de "educar para la paz pero en realidad educamos para la competencia y en la violencia. Por eso son importantes los espacios como propone este encuentro, donde se comparten conceptos pero también se demarca el camino y los presentes pueden llevarse para implementar en sus círculos de influencia, abordajes concretos para un mundo más pacífico".

   "Tenemos una gran responsabilidad y no podemos perder el foco. Es necesario actuar, dejar la queja y movilizarse", cerró.

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