La ciudad
Miércoles 12 de Octubre de 2016

Pullaro: "Si la policía no intervenía, quemaban la catedral"

Lo aseguró el ministro de Seguridad. El gobernador, en tanto, sentenció: "Tenemos que acostumbrarnos a poner límites".

El ministro de Seguridad de Santa Fe, Maximiliano Pullaro, entregó ayer en Tribunales las filmaciones de los desmanes producidos el domingo a la noche y aseguró que si la policía no intervenía con gases y postas de goma hacia los manifestantes "iban a quemar la catedral, porque tenían 8 bombas molotov". El funcionario dijo que la policía "actuó correctamente" y criticó además la actitud de jóvenes católicos que abrazaron el templo mientras rezaban oraciones. "Hubiésemos preferido que esto no sucediera, ni que hayan estado allí", admitió. Por su parte, el gobernador, Miguel Lifschitz, sentenció: "Todos lamentamos las pintadas y los atentados; en Argentina tenemos que acostumbrarnos a poner límites".

Los funcionarios formularon estas declaraciones en el marco de la entrega de las primeras 50 flamantes pick ups policiales, que se realizó ayer en pleno barrio Tablada. Allí, el gobernador se comprometió "semana tras semana a dar novedades y proyectos en materia de seguridad ciudadana"(ver aparte).

Los ecos del ataque producido por un grupo reducido de manifestantes el domingo a la noche y la posterior represión policial siguen a la orden del día.

Así, en el marco del acto de entrega de patrulleros, Lifschitz reconoció: "Todos lamentamos las pintadas y los atentados, en Argentina tenemos que acostumbrarnos a poner límites".

Si bien el gobernador evitó el contacto con la prensa, fue Pullaro quien enfrentó los micrófonos para ampliar con algunos datos la reacción oficial frente a los incidentes en las puertas de la iglesia catedral.

"Se trató de un grupo minoritario y organizado que quiso provocar desmanes, y no sólo de mujeres sino también de hombres, que pretendieron prenderle fuego a la catedral. En primer término quisieron ingresar a la misma. Se arrojaron 8 bombas molotov. Tenemos el registro (de las imágenes) y lo estamos entregando a la Justicia (ayer Pullaro brindó este material al fiscal regional del Ministerio Público de la Acusación, Jorge Baclini). Hubo intencionalidad de generar daño a este patrimonio cultural de la ciudad y el Cuerpo Guardia de Infantería actuó correctamente", se explayó Pullaro.

Como ya hizo a los pocos minutos de desatada la refriega del domingo por la noche, el ministro insistió en dividir a "estos grupos minoritarios" de la masiva marcha de 70 mil mujeres.

"Fueron a agredir a un edificio patrimonial e histórico, durante 30 minutos atacaron al personal policial y esto quedó registrado además en los equipos de filmación que usamos en los grandes espectáculos deportivos. Entregamos los elementos probatorios para que se identifique a los violentos", agregó.

Tras solidarizarse con los trabajadores de prensa alcanzados por las postas de goma que dispararon los efectivos, el funcionario recordó que hubo uniformados lesionados e incluso a uno de dispararon una bala calibre 22 que le impactó en el chaleco antibalas.

"No vamos a permitir que estas cosas sucedan. Que grupos organizados puedan empañar una movilización masiva y que no eran parte de las 70 mil mujeres que marcharon pacíficamente expresando consignas altamente positivas para una discusión en la sociedad", remarcó.

Agresión. Con mayor precisión y detalles, el ministro volvió sobre las escenas previas y posteriores a la represión. Recordó que a la iglesia se la recubrió con un fenólico de 2,40 metros de altura, pero que cuando un manifestante rompió esta valla provocó la reacción de la Infantería "en muestras disuasivas. Fueron agredidos durante media hora por manifestantes organizados que se replegaban y rotaban en forma sincronizada, y por ello se tuvo que reprimir", destacó Pullaro.

Cuando se lo consultó sobre el accionar de militantes católicos que llegaron hasta el templo para rezar oraciones mientras hacían su paso las columnas de organizaciones que integraban el Encuentro Nacional de Mujeres, Pullaro destacó: "Habíamos pedido que esto no sucediera, pero no depende de nosotros. Garantizamos que no se cometan delitos y que no se violen derechos y se destruya el patrimonio. Hubiésemos preferido que estos grupos religiosos no hayan estado allí como habíamos consensuado con el titular de la catedral", destacó.

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