La ciudad
Miércoles 28 de Diciembre de 2016

Prometen sostener la movida

En el Pasaje Pan (antes Pam, aunque por esas cosas de la vida un cartel de venecitas en su ingreso lo rebautizara hace unos años con el nombre del dios griego) hay una mayoría de locales comerciales relacionados con el arte y la cultura: aparte de Flor Objetos irresistibles, que se va, quedarán abiertos un par de marquerías, otros de indumentaria de diseño y joyería, un taller de arte, un estudio de arquitectura, una luthería y un negocio de insumos de arte, conservación, restauración y encuadernación. También alberga, entre otras, a la Escuela de Administración Municipal, la Asociación Rosarina de Esperanto y una distribuidora discográfica.

En el Pasaje Pan (antes Pam, aunque por esas cosas de la vida un cartel de venecitas en su ingreso lo rebautizara hace unos años con el nombre del dios griego) hay una mayoría de locales comerciales relacionados con el arte y la cultura: aparte de Flor Objetos irresistibles, que se va, quedarán abiertos un par de marquerías, otros de indumentaria de diseño y joyería, un taller de arte, un estudio de arquitectura, una luthería y un negocio de insumos de arte, conservación, restauración y encuadernación. También alberga, entre otras, a la Escuela de Administración Municipal, la Asociación Rosarina de Esperanto y una distribuidora discográfica.

   Pero hacia afuera, el pasaje se conoce, además de por su oferta comercial, por los eventos culturales que aún organiza. El último en noviembre pasado. ¿Se sostendrán sin Flor Balestra?, pregunta La Capital. Los dueños de los locales lo prometen.

Magia

De hecho, la marquería Rivoire es uno de los espacios con mayor antigüedad en el pasaje. Su primer dueño, Pablo (presente allí desde 1987, fallecido este año), fue otra de las "figuras fuertes" que contribuyó a la magia del pasaje.

   Román, su hermano menor ahora al frente del local, afirma que "obviamente" sostendrán Arte Pan, una convocatoria bimestral que "ya se ganó un lugar entre la gente", y a la que asegura que se seguirá sumando "gente y sangre nueva, de pibes que tienen empuje e ideas".

   Una de las dueñas de la tienda de accesorios e indumentaria de diseño La Virino, Ivone Ghizzoni, lamenta la partida de Flor, pero a la vez recuerda que hace ya tiempo que el conjunto de los locales del pasaje se hizo cargo del evento cultural. "Claro que vamos a sostener Arte Pan", anticipa.

   "Es que el pasaje es un imán", dice a su vez una de las dueñas de la Luthería, Cecilia Di Lorenzo, quien también rescata la llegada de gente joven dispuesta a aportar desde sus nuevos locales. Nicolás Charles, de Lda Insumos, también está convencido de que podrán seguir adelante con la movida.

   Entre la "sangre nueva" figura Patio Interno, en la planta alta del pasaje, donde Cecilia Ominetti y Antonella Gentili trabajan con indumentaria y joyería de diseño. O Cápsula, un taller y tienda de arte y diseño. "El trabajo de estos 25 años fue fructífero e intenso, no lo podemos dejar caer", dice Ominetti.

   Con o sin Peccata, prometen, Arte Pan igual quedará en pie.

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