La ciudad
Domingo 29 de Julio de 2012

Por primera vez en cien años en Santa Fe viven más paraguayos que italianos

Son alrededor de ocho mil en toda la provincia y su llegada se duplicó durante la última década Vienen para trabajar en la construcción y como personal de limpieza en casas de familia

Por primera vez en más de cien años los paraguayos son la comunidad de inmigrantes más grande de la provincia y desplazan en número a los italianos, que fueron los extranjeros más numerosos en estas tierras desde 1867. El dato surge de un estudio provincial sobre cambios del flujo migratorio en territorio santafesino. El informe reveló que los nacidos en Paraguay se duplicaron en la última década, mientras la población europea llegada a comienzos del siglo pasado tiende a reducirse y envejecer. Santa Fe replica así una tendencia nacional: el grueso de los residentes de otras nacionalidades no llega del otro lado del océano, sino de países limítrofes.

El estudio sobre las migraciones en la provincia fue realizado este año por el Instituto Provincial de Estadística y Censos (Ipec) en base resultados del censo 2010 comparados con registros anteriores. Según el informe, en la provincia viven 8.154 paraguayos que componen el 21,8% del total de extranjeros. La mayoría —5.979 personas, más del 73%— reside en el departamento Rosario y conforma “la comunidad extranjera más numerosa de toda la provincia”.
“El flujo de paraguayos que llega a Rosario es intenso y se debe a la oferta laboral en el rubro de la construcción, que ha avanzado enormemente. La mayoría llega con un empleo y después trae a su familia”, describió la cónsul de Paraguay en Rosario, Paulina Acosta de Ruiz, para quien las facilidades de acceso a salud y educación públicas, así como la existencia de una comunidad paraguaya consolidada, también juegan un papel en el fenómeno.


El nuevo patrón migratorio provocó un cambio histórico. Por primera vez, los nacidos en Italia, la comunidad extranjera más importante desde fines del siglo XIX, quedaron en el segundo puesto: pasaron de ser 12.490 en 2001 a 7.875 en 2010 y representan el 21% de la población inmigrante. Los peruanos ocupan el tercer grupo en importancia (son el 10,7% del total) y en cuarto lugar se ubican los españoles (8,8%). Detrás se alinean bolivianos, uruguayos, chilenos y brasileños.

¿Qué cambió? Según el estudio, hubo en los últimos años una notable disminución de la población europea. En el Censo de 1947 los italianos y españoles juntos eran el 77% de los extranjeros en Santa Fe, seguidos por polacos y rusos. Pero la llegada masiva a Sudamérica se detuvo, ese grupo perdió peso relativo y “muestra hoy un profundo envejecimiento”. El 65,5% de los nacidos en el Viejo Continente tiene más de 65 años.

El director de Relaciones Internacionales de la Municipalidad aclaró que la colectividad italiana sigue siendo preponderante si además de los nativos se considera a descendientes con doble ciudadanía: “Los italianos en la circunscripción consular son 120 mil personas y por lo menos 70 mil son de Rosario. Hay más de 20 mil nacionalizados españoles en condiciones de votar. Y en las comunidades árabe e israelí hay más de diez mil”, enumeró.

El nuevo perfil . ∏Las migraciones actuales revelan un comportamiento bien distinto del aluvión de comienzos del siglo XX. El índice en la provincia es bajo y seis de cada diez son originarios de países americanos. Casi el 90% de los que llegan tiene menos de 65 años y las mujeres superan levemente a los varones (son el 52,1%).

El informe no detalla la situación legal de los inmigrantes censados en 2010: la encuesta es anónima y no lo indaga. En el Consulado de la República de Paraguay en Rosario están registrados 4.000 connacionales con sus papeles al día. “Argentina facilita la regularización migratoria y eso permite que la gente tome conciencia de no trabajar en negro sino como un empleado legalizado. En los últimos cuatro meses es infernal la cantidad que vino a documentarse”, precisó Acosta de Ruiz en la delegación de Mitre 768.

”Los paraguayos vienen con un trabajo asignado. Son una mano de obra calificada, de primer nivel. En cada obra en construcción en general hay un paraguayo trabajando”, precisó. Distinta y menos ventajosa es la situación de las mujeres. La mayoría, indicó, llega como empleada cama adentro en casas de familia. Y a las que tienen hijos les cuesta más lograr independencia para traerlos al país.

Integrados. Llegan de todos los puntos de su país de origen, donde la escasez de cemento resiente la construcción. ¿Cómo es la integración? “Se agrupan con sus compatriotas.

Hacen sus casitas en barrios periféricos y forman una comunidad propia”, detalló la cónsul, y agregó que muchos vuelven a sus raíces, pero son más los que eligen Rosario como su nueva tierra.  Y se quedan.

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