La ciudad
Viernes 21 de Julio de 2017

Polémica por el traslado de un astillero ubicado en el Paraná, a la altura de Pellegrini

Está frente al sector de obras de reconversión de la ribera. Perdió la habilitación y ahora sus dueños quieren llevarlo a la Zona Franca Paraguaya

Hace seis meses el astillero Omega Naval perdió la habilitación para que el dique flotante de reparación de embarcaciones ubicado sobre el Paraná a la altura de avenida Pellegrini y que emplea a 14 trabajadores, continúe funcionando. La zona forma parte del plan de reconversión de la ribera central y allí no pueden realizarse actividades portuarias. Desde el Sindicato Argentino de Obreros Navales y Servicios de la Industria Naval de la República Argentina (Saonsinra) aseguran que existe la posibilidad de trasladar la estructura a la Zona Franca Paraguaya y pidieron al gobierno provincial que interceda para conseguir la firma diplomática que falta para que se concrete el traslado.

La delegación Ramallo-Rosario de Saonsinra elevó hace una semana una carta al gobernador Miguel Lifschitz para que la provincia interceda ante las autoridades del Paraguay en el país y que se concrete la posibilidad de trasladado del dique a la Zona Franca Paraguaya.

El delegado del gremio, Raúl Gatica, explicó que Omega Naval es una empresa de la localidad bonaerense de Punta Alta que hace 11 años que instaló el dique en Rosario. Pero hace un año y medio fueron notificados de que la zona no podía albergar más actividades portuarias y que por eso debía reubicarse.

El permiso para que el astillero opere sobre el río a la altura de avenida Pellegrini se venció seis meses atrás. Desde el Ente Administrador Puerto Rosario (Enapro) explicaron que por una cuestión de solidaridad con los trabajadores, a pesar de que en esa zona no se puede realizar ese tipo de tareas, se les extendió mes a mes el permiso para que operaran hasta encontrar un nuevo lugar para amarrar el dique. "Estamos en un marco de diálogo, pero ese es un lugar que lo tienen que dejar porque ahí no se pueden hacer actividades portuarias", dijo el presidente del Enapro, Angel Elías. "Hay políticas públicas de apertura al río. El dique se tiene que trasladar", remarcó.

El objetivo del gremio es que el dique flotante, que hoy emplea a los 14 trabajadores navales, pueda seguir funcionando pese a que deba modificar el espacio en el que está amarrado, en la zona de Pellegrini y avenida Belgrano. Esa franja junto al Paraná quedará comprendida dentro del plan de renovación del entorno de la ribera central.

La reconversión de la franja ribereña sobre avenida Belgrano entre Rioja y Pellegrini abarca 31 mil metros cuadrados, de los cuales 20 mil fueron cedidos por el Enapro. Con una inversión de 31 millones de pesos, incluye la construcción de un paseo de acceso público de 1.400 metros lineales de extensión en los que se incorporarán un sendero peatonal, una bicisenda y áreas de esparcimiento con mobiliario urbano y forestación.

Gatica aseguró que tras una serie de negociaciones surgió la posibilidad de trasladar el dique a la Zona Franca Paraguaya, establecida desde 1979 en un terreno junto al Paraná ubicado dentro de la terminal multipropósito del puerto de Rosario, en avenida Belgrano al 2000. Tiene una dimensión de 27 mil metros cuadrados, un sitio de atraque de casi 300 metros y 40 pies de profundidad.

Sin embargo, para que esta posibilidad se concrete se requiere de una autorización de la Embajada paraguaya en la Argentina. Es por esto que, por medio de una carta, solicitaron a Lifschitz que "interceda ante las autoridades correspondientes para el traslado de la unidad productiva, logrando despejar el espacio público y brindar trabajo a todos los trabajadores".

Puestos de empleo

Juan Burrani tiene 31 años y es uno de los trabajadores de Omega Naval. Desde que el astillero dejó de tener permiso para funcionar, la empresa redujo a sus empleados la jornada laboral a la mitad, con la consecuente afectación de sueldo. "Hay trabajo para hacer, pero la autorización para trabajar no fue renovada así que no se pueden ingresar. En los últimos seis meses nos dedicamos a hacer trabajos de mantenimiento de la estructura del dique flotante", dijo Burrani.

Cuando se venció el permiso para funcionar, en el dique flotante de 66 metros de eslora (largo), 800 toneladas y un calado de 25 pies (casi 8 metros) trabajaban 20 operarios. Por la reducción horaria y salarial —hoy cobran unos 7 mil pesos— sólo quedan 14 personas que solían realizar tareas de soldadura, pintura y arenado, entre otras.

"Necesitamos que el dique pueda ser trasladado a otro lugar porque tenemos que conservar nuestro trabajo", dijo Burrani, quien calculó que si se efectivizara la mudanza a la Zona Franca Paraguaya el dique podría estar operativo en diez días.

Comentarios