La ciudad
Domingo 08 de Octubre de 2017

Pocos servicios para el boom de pasajeros

Jueves, a las 18, plena jornada hábil. Decenas de pasajeros transitan por el aeropuerto de Rosario, entre los que arribaron y los que están por viajar.

Jueves, a las 18, plena jornada hábil. Decenas de pasajeros transitan por el aeropuerto de Rosario, entre los que arribaron y los que están por viajar. Para todos ellos, hay sólo un bar funcionando (el mismo local en planta baja y alta) y un maxiquiosco. Y un pequeño puesto para embalar el equipaje. El resto de los locales cerrados, muchos desde hace tiempo.

Ni siquiera los diversos espacios que alquilan autos para los turistas estaban abiertos cuando La Capital hizo la recorrida por la terminal de Fisherton.

Hay además un único cajero automático y una dependencia del Registro Nacional de las Personas (Renaper) que permite tramitar el DNI y el pasaporte tanto el convencional como el express.

Una oferta de servicios demasiado acotada para un aeropuerto que proyecta recibir este año unos 750 mil pasajeros y calcula que para 2018 puede llegar al millón de pasajeros.

Incomodidades que se potencian por la ya conocida falta de manga desde la pista a la terminal en días de lluvia, que afectan al pasajero y su equipaje.

Comentarios