La ciudad
Jueves 02 de Marzo de 2017

Plataforma Lavardén se enciende para celebrar sus noventa años

El edificio levantado en 1927 como sede de Federación Agraria, hoy espacio cultural, festejará con una programación espacial.

"Pensamos en la idea de fiesta y festejo, pero sobre todo en la de celebración y en una celebración de cumpleaños. De por qué queremos celebrar, que no es más que reconocer y rememorar una cantidad de cosas y momentos, preferiblemente los que nos hicieron felices", reflexiona Lucrecia Moras, al frente de la Plataforma Lavardén. Es que el emblemático edificio de Sarmiento y Mendoza empieza a celebrar sus 90 años. Hoy, desde las 20, convoca a compartir su regalo: una nueva iluminación para que nadie se lo pierda cada vez que caiga la luz del día. Y arrancará con un show de Daniel Melingo y una programación que se extenderá los próximos nueve meses, uno por cada década y con la música como eje. Las historias de sus salones y rincones también tendrán su lugar en una publicación en agosto próximo.

Tanto los cinco pisos como su cúpula tendrán desde hoy nuevas luces. La convocatoria al público es a sumarse a iluminar el edificio en su cumpleaños y abrir así la fiesta.

"La idea es celebrar una década por mes, arrancando la que va de 1927 —fecha de la inauguración— a 1937, y donde vamos a recorrer el tango en toda su amplitud: con Daniel Melingo, pero también Susana Rinaldi, San Telmo Lounge y una milonga", detalló Moras.

Así, el primer fin de semana de cada mes, continuará con otros géneros: jazz, swing y bolero, el rock que tendrá como invitado especial de junio al ex Manal Claudio Gabis, los 80 pondrá en escena a la Trova y así llegará a agosto donde convergen el aniversario del edificio y los cinco años de Plataforma, y noviembre marcará el fin de fiesta.

Recuerdos

La crónica del 4 de marzo de 1927 del diario Santa Fe, según cuenta Moras, da cuenta de la inauguración del inmueble nacido como sede de la Federación Agraria. Cinco pisos de más de 1.200 metros cuadrados, con un teatro, hotel, y espacios destinados a la edición del diario La Tierra.

Parte de esa historia, de su destino en manos del Ministerio de Agricultura de la Nación y como sede de la Junta Nacional de Granos, y su paso a manos de la provincia son parte de la historia institucional. Pero también la historia doméstica, de quienes allí vivieron, las familias de quienes fueron caseros del edificio documentan con anécdotas qué pasaba en esa esquina.

"El bebé es mi papá", cuenta una mujer y envía una fotografía familiar de los años 30 en la terraza, donde padres, tíos y abuelos celebraban un bautismo. Era la familia de quien entonces cuidaba el edificio, y la emblemática terraza, era el "patio de la casa".

Así también los relatos de las tres hermanas que pasaron allí su adolescencia como hijas del casero, que actualmente tienen entre 50 y 65 años, y que no sólo hablan de las guitarreadas en la terraza —donde participaba Fito Páez compañero de la escuela de una de ellas—, sino también de cuando como ordenanza de la Junta Nacional de Granos Darío Grandinetti, por entonces un veinteañero, robaba suspiros.

"Hay baches: faltan planos, no sabemos qué fue del edificio durante la dictadura, en qué momento exacto pasó a la provincia de Santa Fe y tampoco hay datos de qué pasaba en la sala de teatro entre 1927 y 1931", indica la directora del espacio.

Por eso, la convocatoria a acercar materiales, fotografías y relatos, que iba a cerrar en diciembre pasado, continuará abierta varios meses más. El desafío será entrecruzar la historia institucional del edificio con la vida doméstica del lugar en una publicación que se presentará en agosto próximo.

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