La ciudad
Martes 14 de Marzo de 2017

Piden que un edificio siniestrado sea demolido ante probable riesgo de derrumbe

Hace un año, el inmueble de Balcarce 23 bis estalló por una fuga de gas. Una vecina solicitó a la Justicia que sea tirado abajo o al menos apuntalado

La Poder Judicial deberá resolver si lo que queda en pie del edificio de Balcarce 23 bis, que el año pasado estalló a causa de un escape de gas, debe ser demolido o no. Fue el abogado de la propietaria de uno de los departamentos afectados quien presentó en Tribunales una "acción preventiva de daños" ya que, a su entender, el inmueble corre riesgo de derrumbe. La decisión está en manos del juez Civil y Comercial, Pedro Boasso.

El abogado Joaquín Hernández explicó que el lunes 6 de marzo pasado presentó una acción preventiva de daños en los Tribunales provinciales. Esta figura forma parte del Código Civil y Comercial de la Nación que entró en vigencia a mediados de 2015 y que tiene como fundamento el deber genérico de no dañar, es decir, evitar que se produzca un daño o disminuir la magnitud del mismo cuando se pueden adoptar medidas razonables para que no ocurra.

"Hicimos la presentación con el fin de evitar una nueva tragedia que se presenta como inminente. Existen informes de la Universidad de Rosario (UNR) que fueron requeridos por el Ministerio de la Acusación y que dicen que el edificio tiene una inestabilidad estructural importante", detalló el letrado, quien explicó que el informe aconseja demoler toda o parte de la estructura. O, al menos, apuntalarla.

La explosión del edificio de Balcarce 23 bis se registró el 23 de agosto de 2016. Fue cerca de las 18.30 cuando se oyó un estruendo que tiempo después se supo que fue originado por una fuga imperceptible que hizo que el gas se acumulara en las paredes. El inmueble consta de una planta baja y dos pisos. Una parte de nivel superior colapsó. En medio del siniestro, un hombre de 60 años terminó con el 70 por ciento del cuerpo quemado y murió en el Heca tras permanecer unos días internado.

"El 2 de agosto la fiscalía envió un oficio a la municipalidad para que de manera urgente se practique el apuntalamiento o demolición del inmueble. Como no hubo respuesta, el 18 de agosto se reiteró el pedido remarcando la urgencia de las medidas por el peligro inminente de derrumbe", sostuvo Hernández, que es el representante legal de una mujer que vivía en el departamento 2 del segundo piso del edificio, quien desde ese día está alquilando otra vivienda y debe hacer frente a todos los gastos que eso implica.

El peligro sigue inminente, y ante la inacción de la municipalidad, que está como demandada, y de otros actores como el propio consorcio, iniciamos esta acción para que la Justicia ordene medidas", dijo el abogado.

La presentación recayó en el Juzgado Civil y Comercial de la 16ª Nominación, a cargo del magistrado Pedro Boasso, quien dio trámite a la medida autosatisfactiva —un proceso urgente sobre el que la Justicia se tiene que expedir para evitar una situación que se considera inminente— y correrá vista a la Municipalidad y al Consorcio para que den su punto de vista sobre la situación. Luego deberá resolver el futuro del inmueble.

Carlos Ion, inspector de la Dirección de Obras Particulares de la Municipalidad, adelantó que luego de realizar cinco inspecciones al edificio, desde la repartición entienden que la parte posterior del inmueble, desde la línea de escaleras hacia atrás, el edificio es recuperable; en tanto, la parte delantera, donde se registró la explosión, debería ser apuntalada o demolida parcialmente.

Por el siniestro, además, hay abierta una causa penal que determinó que la causa del siniestro fue la acumulación del gas en las paredes. Sobre las responsabilidades, desde el Ministerio de la Acusación indicaron que no hay elementos concretos para imputar a alguien, ya que todas las pericias indicaron que la pérdida era casi indetectable.

temor. Los vecinos están preocupados por la infraestructura que quedó en pie.

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