proceso judicial
Jueves 28 de Julio de 2016

Piden prisión efectiva por la muerte de un músico electrocutado en el Café de la Flor

La fiscal solicitó cuatro y cinco años de cárcel para el dueño del bar y el electricista, respectivamente

El dueño del Café de la Flor, Ariel Scharf, y el electricista, Fernando Campodónico, fueron acusados ayer por la fiscal Valeria Piazza Iglesias como coautores del delito de homicidio culposo por la muerte del músico Adrián Rodríguez, que en octubre pasado falleció en el local de Mendoza 862 al recibir de un micrófono una descarga de electricidad letal. Y pidió una pena de cuatro y cinco años de prisión efectiva, respectivamente.

Con este paso, quedó solicitada la audiencia preliminar, que podría llevarse adelante en las próximas semanas, y a partir de la cual el magistrado definirá si la causa es elevada a juicio oral. En un proceso paralelo, una tercera acusación contra un inspector municipal por incumplimiento de los deberes de funcionario público se presentará también en los próximos días.

El hecho se produjo el 12 de octubre del año pasado, cuando la banda Raras Bestias se presentó en el mítico café. Ya sobre las 2 de la madrugada, Rodríguez —que tocaba el bajo en el grupo— se acercó al micrófono y recibió una descarga de energía eléctrica que le provocó la muerte.

Los primeros dos imputados en la causa fueron el dueño del local y el inspector municipal, pero tras la realización de una serie de pericias en las instalaciones eléctricas del lugar y sobre los equipos utilizados por los músicos la noche de la muerte de Rodríguez, también el electricista quedó imputado.

Acusaciones. Ahora, la fiscal Piazza Iglesias presentó formalmente las acusaciones tanto contra el propietario del bar como contra el electricista, por considerarlos a ambos autores penalmente responsables del delito de homicidio culposo en calidad de coautores.

En el caso de Scharf, la fiscal solicita la pena de cuatro años de prisión efectiva y otros diez de inhabilitación para ejercer actividades comerciales; mientras que para Campodónico solicitó cinco años de prisión y otros diez de inhabilitación para ejercer como electricista o cualquier otro tipo de actividad relacionada.

En ambos casos, la querella —la familia del músico fallecido— acompaña la acusación de la Fiscalía y las penas que esta requiere.

Si bien resta la acusación contra el inspector municipal por incumplimiento de sus deberes de funcionario público, se trata de un juicio paralelo por tratarse de otro delito y se presentará en los próximos días.

La prueba. Ya con las acusaciones planteadas, para los casos del dueño del local y del electricista, ambos en libertad, se llevará adelante en las próximas semanas la audiencia preliminar, donde se definirá si la causa es elevada finalmente a juicio oral.

Allí, la defensa y la fiscalía presentarán sus argumentos y las pruebas. En el caso de la parte acusatoria, son trata fundamentalmente de las pericias realizadas semanas después del hecho, tanto sobre el sistema de electricidad del local como sobre los equipos con los cuales estaban tocando los músicos. Los resultados de esas pruebas, realizadas por ingenieros en electrónica, electricidad e higiene y seguridad de la Universidad Nacional de Rosario (UNR), son los que muestran que habría existido una manipulación de la instalación que hizo que el disyuntor del local, como medida de seguridad, no funcionara para evitar la descarga que mató a Rodríguez.

A eso se suman los testimonios de integrantes de otras bandas que estuvieron tocando en el café noches anteriores, y que también habían tenido problemas con las instalaciones eléctricas.

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