La ciudad
Viernes 25 de Agosto de 2017

Picada mortal: vence el plazo de la prisión domiciliaria

El lunes habrá una nueva audiencia en la que la querella pedirá prisión efectiva para el conductor que mató a otro en 27 de Febrero y Necochea

Desde el 31 de julio, Ariel L. está detenido en su casa. El joven de 28 años está imputado del delito de "homicidio culposo triplemente agravado", acusado de protagonizar una picada que terminó con un choque y una muerte. El lunes, a las 9, será sometido a una audiencia porque el juez le había impuesto prisión domiciliaria por el plazo de un mes y vence la semana próxima. La querella pedirá que se le aplique prisión efectiva por tiempo indeterminado, lo mismo que había pedido la Fiscalía cuando el magistrado decidió atenuar esa prisión por la reclusión en su casa. Ayer a la mañana se realizó la pericia accidentológica, de la que participó el perito oficial del Ministerio Público de la Acusación, uno por la querella y otro por la defensa.

En el marco de la investigación por ese hecho, que tuvo como víctima a Andrés Muñoz, hay dos imputados. Ariel L. es el más complicado, porque sobre él pesa la acusación por la muerte de Muñoz.

La mecánica que hasta ahora reconstruyó la Fiscalía en base a videos de las cámaras de seguridad y testimonios, dice que el 29 de julio pasado Ariel L., en su Renault Laguna, corría una picada por 27 de Febrero contra Lisandro A., que iba en un Chevrolet Vectra. Los dos cruzaron el semáforo en intermitente de la intersección con Necochea a más de 90 kilómetros por hora en el momento en el que Muñoz cruzaba el bulevar en su Fiat Duna por esa arteria.

Ariel L. fue quien chocó el Fiat y como Muñoz no salió con vida de la colisión, sobre él pesa el delito de homicidio culposo triplemente agravado por correr una picada, circular en exceso de velocidad y conducir de un modo que podría poner en riesgo a terceros.

Imputación más grave

Lisandro A. quedó imputado sólo por correr picadas, algo que la querella, representada por Malena Copello y Bárbara Reynoso, criticó al elevar un escrito a Fiscalía pidiendo que los dos jóvenes respondieran por el homicidio. Esa hipótesis asegura que, tras el primer impacto, la puerta del Duna se abrió, Muñoz cayó a la calle y el Vectra lo arrastró con la rueda.

Fuentes del Ministerio Público consideraron que esta teoría de la querella se basa sólo en fotografías del cuerpo y videos del hecho, y que para probar esa versión se necesita, de mínima, esperar los resultados de la autopsia de Muñoz que determine qué lesiones le causaron la muerte. Pero además remarcaron que la justicia penal no prevé la coautoría en delitos culposos.

También serán determinantes los resultados de las pericias accidentológicas realizadas ayer sobre los vehículos involucrados en el siniestro, que buscan reconstruir la mecánica del hecho. Cada perito —el oficial y los dos de parte— emitirán los dictámenes que encaminarán las teorías del caso de cada una de las partes.

Tras el siniestro, Ariel L. quedó detenido. El 31 de julio fue sometido a audiencia imputativa. Ese día, el fiscal Walter Jurado pidió que se impusiera al joven una prisión preventiva de cumplimiento efectivo por tiempo indeterminado. Pero el juez Carlos Leiva resolvió que la medida cautelar debía ser por un mes y de cumplimiento domiciliario.

Los plazos vencen la semana próxima y por eso el lunes habrá otra audiencia en la que deberá determinarse si se renueva la cautelar y la modalidad de cumplimiento. Las representantes legales de la familia de la víctima realizarán el mismo pedido que la Fiscalía hizo a principio de mes.

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