La ciudad
Lunes 30 de Enero de 2017

Permisos de edificación: empresas denuncian "irregularidades"

Constructoras cuestionan el trabajo de la dirección de Obras Particulares y discrecionalidad en las autorizaciones para trabajar

Un grupo de importantes constructores de la ciudad denunció "notables irregularidades" en el otorgamiento de permisos de edificación de parte del municipio. Según plantearon, en base a "decisiones discrecionales y arbitrarias" la Intendencia caducó este año "cerca de cien autorizaciones" para construir en el distrito Centro de la ciudad, mientras que otros "1.500 proyectos de otras zonas no se los dio de baja" cuando correspondía si se aplicaba la misma norma. Los cuestionamientos salpican a la Dirección de Obras Particulares que depende de la Secretaría de Gobierno.

Los profesionales afectados pidieron reserva de identidad. Al tener todos otros emprendimientos en marcha y otros en carpeta dijeron temer "represalias" del Ejecutivo en caso de aparecer con nombre y apellido haciendo esta denuncia pública.

El asunto, muy comentado en el ambiente de la construcción, ya llegó a las comisiones directivas de los colegios de Arquitectos e Ingenieros, que analizan intervenir de manera institucional en el conflicto.

El tema ya repercutió meses atrás en el Concejo donde la edila Fernanda Gigliani, del bloque Iniciativa Popular, presentó numerosos pedidos de informes para que la Municipalidad responda sobre las sospechas de irregularidades en Obras Particulares.

La controversia se generó por distintas medidas administrativas que fue tomando la administración socialista en materia de regulaciones urbanísticas en los últimos nueve años. Muchas de ellas contradictorias entre sí.

El origen de la polémica arrancó en el año 2008 con el decreto 1.453, que estableció que todos los permisos de edificación tenían una vigencia de 180 días (6 meses ).

Circular

Sin embargo, cuatro meses después, la Dirección de Obras Particulares dictó una circular donde fijó que todos los permisos iban a tener una vigencia de cinco años. E incluso mencionó que transcurrido ese plazo debían tratarse en la Secretaría de Planeamiento en caso de pretender comenzar una obra con los tiempos vencidos.

En paralelo, en el 2009 se implementó en Rosario el nuevo Código Urbano, que introdujo como novedad saliente un tope para construir en altura en el centro a un máximo de 23 metros equivalente a 7 pisos altos.

Pese al cambio en las reglas de juego, muchos permisos de edificación tramitados con la anterior regulación urbanística pudieron continuar ejecutándose por los plazos reconocidos por la propia Intendencia.

De acuerdo a lo denunciado por los constructores, en abril la Secretaría de Gobierno emitió una resolución a través de la cual caducó todos los permisos de edificación del año 2009, por vencimiento de plazos de los permisos originales.

Y en mayo, la oficina de Obras Particulares del distrito Centro, en conocimiento de la vigencia de aquella resolución, decidió comenzar a aplicarlo. "Se caducaron aproximadamente 100 permisos", señalaron los denunciantes.

Según los empresarios y profesionales que dialogaron con LaCapital, la "discrecionalidad fue tal que caducaron algunos permisos de edificación y otros, con la misma fecha tramitada no".

"Además— agregaron— pusieron dieron de baja cerca de cien permisos del área central y no tomaron ninguna resolución respecto a otros "1.500 proyectos de otras zonas de la ciudad".

Entre la documentación acercada a este diario, los denunciantes indicaron que los permisos caducados "eran de los años 2008 y 2009 lo que demuestra que nunca se aplicó el decreto 1.453 de 2008 con la vigencia de 6 meses para los permisos, sino deberían haber sido caducados mucho tiempo antes y no 8 años después".

Distinta vara

"Hemos visto casos —continuaron— de obras en una misma situación, en las que se toman decisiones muy dispares; algunos les otorgan ampliaciones y les permiten construir tres pisos mas de los 15 aprobados con la normativa anterior, a otros los suspenden, a otros los suspenden con la estructura terminada y otros construyen a pesar de figurar en sistema como caducos".

Al respecto los empresarios enfatizaron: "La inseguridad jurídica que existe hoy en la construcción en Rosario es tan grande, que un profesional no sabe si su permiso está vigente o no, inclusive habiendo obtenido el permiso en este año, dado que a muchos se los han caducado habiendo sido aprobados en 2015".

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