La ciudad
Viernes 27 de Enero de 2017

"No hay escuelas en situación crítica donde no puedan comenzar las clases"

La ministra de Educación afirmó que entre el 2016 y este año ya se construyeron 100 nuevos salones y que los arreglos son continuos

"No hay ninguna escuela en situación crítica como para impedir el normal desarrollo de las clases" a partir del próximo 6 de marzo, aseguró ayer la ministra de Educación provincial, Claudia Balagué. La frase sirvió para despejar el panorama ante el listado hecho público un día antes por Amsafé Rosario con el detalle de 75 establecimientos educativos que dependen de la Regional VI, donde existen problemas de infraestructura y déficit de cargos. La funcionaria afirmó además que entre el 2016 y este año la provincia habrá concretado la construcción de cien nuevas aulas y anticipó que las llamadas "móviles" desaparecerán de las nueve escuelas que aún albergan alumnos en ellas. Y si bien admitió que pueden subsistir "algunas complicaciones" con las salas de cuatro años, aseguró que todos los chicos serán "ubicados" para poder arrancar el nivel inicial (ver recuadro).

"El mismo gremio (por Amsafé) reconoce que todas las escuelas están en condiciones de empezar las clases y que ninguna situación es crítica como para impedirlo", sostuvo Balagué.

Es cierto: desde el sindicato que nuclea a los docentes estatales admiten que en los últimos años se han encarado obras que llevaban largo tiempo pendientes, pero aún así siguen monitoreando la situación de infraestructura de los colegios y el año pasado presentaron dos listados con el detalle, caso por caso, de todos los déficits.

En diciembre, ese registro, que según los directivos de Amsafé fue elevado a la delegación local del ministerio, llegó a contabilizar 75 escuelas con diferentes grados de problemas: falta de espacios, inconvenientes o corte de servicios, y deterioros edilicios, amén de déficit de cargos.

Pero Balagué llevó tranquilidad al afirmar que hay una "atención permanente y un trabajo continuo para mantener en condiciones a los 3.500 edificios escolares que existen en la provincia, 40 por ciento de los cuales se concentran en la zona de Rosario".

"El ministerio desarrolla una tarea muy importante y con una inversión sostenida", aseguró.

Pero además de las reparaciones, recordó Balagué, en el marco del plan de infraestructura lanzado por el gobierno de Miguel Lifschitz hace un año con una inversión de 530 millones de pesos, ya se "licitaron y construyeron 50 aulas" (algunas de ellas aún permanecen en ejecución) y a lo largo de este se levantarán otras tantas, llegando a 100.

Esas aulas se usarán básicamente para atender las necesidades del nivel inicial (sobre todo a partir de la obligatoriedad de la sala de cuatro años desde el 2015) y la extensión del cursado en las técnicas, que pasaron de cinco a seis años.

Adiós al container

Gracias a esos nuevos salones, además, por fin desaparecerán de los establecimientos educativos de Santa Fe todas las llamadas "aulas móviles" (en buen romance, simples contenedores adaptados), prometió la ministra. Esos salones persisten aún en nueve escuelas (primarias, secundarias y técnicas) de Rosario y su zona, como Granadero Baigorria, Villa Gobernador Gálvez e Ibarlucea.

En cuanto a los cargos, adelantó que "como todos los principios de año" se están relevando las necesidades y a lo largo de febrero y marzo "se irán otorgando". Sólo para el nivel inicial, este año se crearán 85 nuevos puestos docentes.

Pero esas no son las únicas inversiones en curso para las escuelas, ya que también hay casi cien afectadas por las lluvias e inundaciones de este verano (la mayoría rurales o ubicadas en pequeñas localidades), en las que se trabaja contrarreloj para dejarlas en condiciones y llegar a tiempo con el inicio del ciclo lectivo.

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