La ciudad
Miércoles 01 de Marzo de 2017

Mañana hay conciliación obligatoria por la quesería Chateubriand

Los 17 empleados de la fábrica de quesos Chateaubriand ubicada en Carmen siguen custodiando la planta a la espera de una respuesta que parece nunca va a llegar por la reticencia del dueño a dialogar con los trabajadores y acordar los pasos a seguir.

Los 17 empleados de la fábrica de quesos Chateaubriand ubicada en Carmen siguen custodiando la planta a la espera de una respuesta que parece nunca va a llegar por la reticencia del dueño a dialogar con los trabajadores y acordar los pasos a seguir. Los obreros no tienen respuestas y el empleador se niega a asistir a las audiencias de conciliación. Mañana habrá una nueva conciliación obligatoria. Hoy el panorama es desalentador, más aun teniendo en cuenta que no aparecen compradores de la planta debido a la fuerte crisis que atraviesa el sector tambero.

Tras ser despedidos formalmente el 1º de febrero por el empresario Aldo Muscolini, dueño de la planta sita en la localidad de Carmen, se realizó una audiencia en la que estuvieron los jefes comunales de Carmen y Murphy, respectivamente. Sin embargo el dueño nunca apareció, ni a esa ni a otras audiencias y ni siquiera fue a dialogar con sus ex empleados apostados ante la planta.

De los 17 operarios que quedaron sin empleo, 11 son de Carmen, cinco de Murphy y un sereno que es oriundo de Santa Isabel. Martín Fernández, empleado de la fábrica, contó a este diario que "la situación es muy tensa y no obtenemos respuesta por parte de la patronal". Los trabajadores se quejan de cierta soberbia del empleador y necedad a la hora de establecer un diálogo fecundo.

Otro de los empleados, Sebastián Salas, se quejó porque sólo llevan cobrado salario y aguinaldo de diciembre y los trabajadores "subsistimos por los ahorros que pudimos alcanzar y de la solidaridad de la gente del pueblo".

Y agregó: "Nosotros los trabajadores estamos cumpliendo con la conciliación obligatoria, pero el que no lo está haciendo es Aldo Muscolini. Se comprometió con el Ministerio de Trabajo, con las fuerzas vivas y algunos dirigentes políticos de la región y sin embargo hace oído sordo a nuestro legítimo reclamo".

Multas

"El panorama es complejo y la conciliación obligatoria se extendió hasta el 21 de marzo y mañana habrá una nueva conciliación, y se fijó que si no da respuestas o no se presenta se le cobrará multas. A nosotros no nos atiende ni parece tener ganas de destrabar el duro conflicto que ya lleva tres meses. Tenemos el apoyo de nuestro sindicato pero no tenemos respuestas de la patronal", dijo Salas.

Entre los trabajadores existe la idea de conformar una cooperativa de trabajo para no cerrar la fábrica y mantener las fuentes laborales pero "eso es algo que iremos viendo una vez que se sepa qué quiere hacer el dueño. Ahora todo es angustia e incertidumbre", remarcó el trabajador.

Cierre

El último día de 2016 los obreros recibieron una de las peores noticias de sus vidas. Desde allí los obreros cargaron las tintas contra el empresario y sostuvieron entonces ante este diario que "la patronal encabezada por un señor feudal quiere vaciar la empresa de a poco. Acá había 30 mil litros de leche diarios con tambos fijos. Fue dejando ir los tamberos, entregando plata a plazos. Llegamos al punto de quedar con seis mil litros de leche propia de la fábrica y lo que hacía era comprar a cualquier pool lechero uno o dos camiones a la semana. Leche que venía en negro, sin pagar ningún impuesto", había dicho el trabajador Fernández.

Tras ello los operarios decidieron tomar la planta para evitar el vaciamiento de la empresa en virtud de que se les adeuda haberes, aguinaldo e indemnizaciones, pero hoy el panorama es distinto tras el acuerdo entre las partes ya que teóricamente cobraran lo adeudado: noviembre, diciembre, aguinaldo y vacaciones. Algo fue cancelado por el empresario, pero desde la última conciliación obligatoria dictaminada por el Ministerio de Trabajo provincial sólo se logró que los empleados cobraran los sueldos de diciembre y el aguinaldo".

Despidos en Rufino

Tal cual lo adelantara este diario el sábado la empresa láctea Mastellone Hermanos anunció el cierre de su planta clasificadora de Rufino para el 31 de julio de este año, por "la caída en el recibo de materia prima" y "la competencia con empresas que operan en la marginalidad". Y ofreció trasladar el personal a otros establecimientos de la empresa. Son 22 empleados en planta y otros 18 camioneros los que ven peligrar sus fuentes de ingreso.

La empresa, dueña de La Serenísima, argumentó que el cierre está motivado "por el estancamiento en la producción nacional, que llevó a que en 2016 el país produjera 9.500 millones de litros de leche, cifra menor a lo producido en 1998". También mencionó "la competencia con empresas que operan en la marginalidad, que impacta negativamente en el recibo de leche y la adversidad climática, que redujo la cantidad de tambos remitentes", señaló.

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