La ciudad
Domingo 18 de Junio de 2017

Macri llega a Rosario tras otra semana de "prueba y error"

Tres semanas después de que la intendenta Mónica Fein le pidió sin éxito al presidente Mauricio Macri que la recibiera para interiorizarlo sobre la necesidad de conseguir financiamiento para obras clave en la ciudad, ambos se encontrarán en Rosario.

Tres semanas después de que la intendenta Mónica Fein le pidió sin éxito al presidente Mauricio Macri que la recibiera para interiorizarlo sobre la necesidad de conseguir financiamiento para obras clave en la ciudad, ambos se encontrarán en Rosario. Será el martes próximo, en el marco del Día de la Bandera, ceremonia a la que el presidente llega envuelto en críticas tras el intento de recorte a 70 mil pensiones por discapacidad en todo el país.

   Durante estos días la Casa Rosada jamás le concedió la audiencia a la intendenta. Emisarios del presidente sólo solicitaron un detalle de las obras que quedaron truncas tras el fallido pedido de endeudamiento al Concejo para solventarlas.

   Fein busca que la Nación le permita acceder a créditos internacionales y además alberga la esperanza de que Macri libere más subsidios que atemperen el impacto en el sistema de transporte local del último aumento de los salarios de los colectiveros. El dato no es menor. Nación siempre se hacía cargo de absorber la totalidad del porcentaje de incremento pautado en paritaria, pero este año anunció que sólo amortizará el 70 por ciento de los aumentos.

   El gobernador Miguel Lifschitz ya anticipó la semana pasada que sin dudas el contexto del acto por el Día de la Bandera "no será el ideal" para que la jefa comunal trate estos temas. Es más, se especula con que el paso de Macri por Rosario será bastante rápido y lo "más aséptico" posible. En otras palabras, protocolar y sin mucho contacto popular.

   La coyuntura en la que el mandatario llega a esta ciudad dista de ser la mejor. En el mismo lugar donde el martes presidirá el acto, la fría noche del jueves miles de rosarinos se congregaron para repudiar el incomprensible recorte que su gobierno intentó aplicar a las pensiones por invalidez.

   Una poda que quedó trunca luego de las masivas movilizaciones en todo el país y que volvió a dejar expuesta está mecánica de "prueba y error" que viene llevando adelante el gobierno nacional cada vez más asiduamente.

Bochornoso. En medio de esta muestra de nula sensibilidad social, hubo concejales macristas que intentaron atemperar el impacto de la medida de maneras bochornosas. Uno hasta posteó en su cuenta de Twitter una foto en la que se lo ve abrazando a la atleta paralímpica Yanina Martínez (una de las que había perdido su pensión y quien se alzó con la medalla de oro en atletismo en los juegos de Río de Janeiro 2016).

   En ese marco escribió: "Conocí una atleta formidable. Volverá a cobrar su pensión. Se corrigen errores y se sigue adelante". ¿Es posible que hagan campaña incluso luego del grosero error que cometieron y muestren una foto sonriente junto a la joven a la que horas antes le habían quitado el subsidio vital con el que su familia cuenta para subsistir?

   Otro edil de este sector trató de "miserables" a los socialistas por hacer un uso político del recorte de las pensiones, luego de que provincia y municipio anunciaran que asesorarían a los afectados para reclamar legalmente.

   La Real Academia Española define al miserable como el "ruin, vil o canalla". ¿Es una actitud vil como Estado tutelar los derechos de las personas con discapacidad? ¿O acaso lo es el intentar borrar estos derechos de un plumazo?

   La concejala socialista Verónica Irizar fue quien le puso la cuota de raciocinio a tanto discurso de barricada alejado de las necesidades de la gente. "¿Si el Estado no está para tutelar estos derechos, para qué está?", se preguntó el jueves pasado en el recinto de sesiones del Palacio vasallo, donde todo el cuerpo legislativo (con excepción del bloque del PRO) repudió el intento de quita masiva de las pensiones graciables.

   Y mientras se sigue intentando ajustar a los sectores más necesitados, funcionarios como el presidente de la Comisión Nacional de Pensiones Asistenciales, Guillermo Guido Badino, sigue en su puesto.

   Este hombre había afirmado sin ruborizarse que "una persona con síndrome de Down no es sujeto de derecho de esta pensión y puede trabajar si lo deseara". Por cierto, Badino sin dudas está mucho mejor remunerado que por los 4 mil pesos de los subsidios que se intentaron retirar.

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