La ciudad
Miércoles 29 de Marzo de 2017

Los técnicos navales de la Escuela N°697 egresan sin un título para embarcarse

Denuncian serias deficiencias en el funcionamiento de la Escuela N°697. El motor "extraviado" apareció, pero no se puede usar.

Estudian seis años para recibirse como técnicos navales, pero el título no los habilita para embarcarse. Aprenden en un edificio alquilado con serias deficiencias, donde hay solamente tres baños (uno es para las chicas) para 350 estudiantes. Por desidia o burocracia, faltan horas cátedra, lo que se traduce en "horas libres" o "retirarse antes". Las prácticas de taller se dan en otro edificio alquilado, que hasta la semana pasada estaba ganado por las pulgas y las ratas. Y si bien consiguieron que se les devuelva un motor de 12 mil kilos que había sido denunciado como "perdido", no lo pueden usar porque quedó mal instalado y es un peligro para alumnos y docentes. La triste postal pertenece a la Escuela Técnica Naval Nº 697 Prefecto Carlos Mansilla, que depende del Ministerio de Educación de Santa Fe. La única en toda la provincia en esta modalidad.

Diferentes testimonios de profesores y estudiantes consultados por LaCapital coincidieron en que el panorama de la escuela es desalentador, comenzando por la falta de edificio propio para jerarquizar la formación técnica de, también, una de las pocas instituciones de este tipo en el país.

El director, Jorge Buchalliot, se excusó de hacer declaraciones a este medio porque —según explicó— "hay una disposición de la Regional VI de Educación que me prohíbe hablar con la prensa". Desde el Ministerio de Educación negaron que "exista semejante disposición".

Denuncia

A principios del año pasado, dos profesores de la Naval denunciaron ante el Ministerio Público de la Acusación que faltaban un motor Fiat de 12 mil kilos y un lanchón destinados a las prácticas de los estudiantes. Después de varios meses de "búsqueda", el motor fue recuperado en la zona del puerto y llegó al taller de esta técnica que funciona en Colón 3227 (entre Garay y Deán Funes). De la lancha, "nadie sabe más nada, se esfumó".

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El motor fue trasladado con un camión y colocado con una grúa sobre el trailer preparado para su instalación. Pero, además de que "se robaron piezas, como el generador, fue cortado para moverlo". Eso derivó en que, al ser colocado sobre el soporte en cuestión, quedara inclinado, amén de que los viejos neumáticos no soportaron su peso. Hoy no sólo no se puede usar, sino que el sector donde quedó ubicado está clausurado para las clases. Algunos pronósticos afirman que "se corre riesgo de que se incline para una de las paredes linderas con una casa vecina o para donde circulaban los alumnos". Otros, más optimistas, evalúan que ésto "es difícil que ocurra". Todos coinciden en que al motor le faltan piezas importantes y está descartado para la práctica porque, tal como quedó, representa un riesgo real para los chicos y docentes.

El taller de Cólon al 3200 tiene forma de "L", donde sería la base de esta letra se ubica el motor (tiene ingreso por Garay al 200). En el resto transcurren las prácticas propias de taller de una escuela técnica, que hasta la semana pasada permanecía cerrado porque estaba "lleno de pulgas y ratas". Ya fue desinfectado.

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Las clases curriculares se dictan en Buenos Aires 2768, esquina Virasoro. También este edificio es alquilado, abundan las sillas y bancos viejos, salones y ventanas rotos; falta mantenimiento de los terrenos linderos, lo que provoca la presencia de roedores en forma permanente. El estado de los baños es lamentable: sólo tres están habilitados para todo el alumnado. Uno es para las chicas y está en el mismo lugar que el de los varones (una mampara improvisada lo separa del resto).

Un grupo de estudiantes de los últimos años de la Técnica Naval conversó largamente con LaCapital sobre la situación de la 697. "Cada vez que hacemos algo por la escuela, que preguntamos o nos quejamos, el director nos descalifica ante el resto de los chicos e incluso de los padres. Y todo lo que hacemos es porque queremos a la escuela, valoramos un montón de profesores que saben, que nos enseñan. También porque no queremos que se mienta con los títulos", detallaron pidiendo reservar sus nombres.

Lo primero que mencionan es la imposibilidad de embarcarse apenas se reciben por no contar con el aval de Prefectura o la Armada que antes tenían. Un convenio por el cual rendían un examen final inmediato al terminar la secundaria. Eso fue hasta 2007, cuando la escuela daba sus clases en la zona portuaria, 27 de Febrero y Circunvalación. Ese acuerdo "se cayó, no está más" ni con uno ni otro organismo, y por lo tanto hay que hacer un curso —mínimo— de ocho meses (más los seis del secundario) para conseguir ese permiso.

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"El título que otorga esta escuela es de técnico electromecánico motorista naval, pero no nos podemos subir a un barco", sintetizan los estudiantes la situación paradójica que viven. Aseguran que "el Ministerio de Educación está al tanto de todo, pero no hace nada" y que cada vez que consultan a los funcionarios los tratan de "rebeldes".

Sostenerse en el día a día en la Técnica Naval y no desalentarse es un ejercicio cotidiano para los alumnos de los cursos avanzados. Faltan horas cátedra porque no se habilitan los escalafones a nivel oficial. Los estudiantes de los últimos años son los más perjudicados, en particular los de 6º año. No se dictan materias clave como técnicas de maniobra, motores navales, interpretación de planos o climatología. Y las faltas de horas de taller que no se dictaron en todo el año se las terminan sustituyendo con un seminario de dos semanas para que la nota quede justificada en la libreta.

"Este año, por primera vez, luego de mucho tiempo, se van a graduar 26 chicos, antes sólo 7, a lo sumo 10, llegaban al último año. Es muy triste que lo que se podría estar festejando no pueda ser así", porque ganan las malas noticias, dicen los jóvenes.

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Algunos profesores contaron que en diciembre último fueron citados por la Dirección de Educación Técnica de la provincia para diseñar un plan de trabajo para la escuela, "pero como tantas otras veces, quedó en la nada".

Cuando el año pasado se hizo pública la denuncia de la falta del motor y la lancha, desde Educación anunciaron que la ministra Claudia Balagué gestionaba personalmente "un convenio con empresas vinculadas a la maquinaria naval" para que los alumnos realizaran "las prácticas profesionalizantes". También que había un compromiso oficial por el edificio propio para esta escuela.

Hace una década que la Técnica Naval fue trasladada a la sede de Buenos Aires y Virasoro. Tres años más tarde, en 2010, la provincia anunció la construcción del edificio propio en la zona del parque del Mercado. Fue cuando Hermes Binner era gobernador, Elida Rasino ministra de Educación y Miguel Lifschitz, intendente.

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