La ciudad
Jueves 12 de Marzo de 2015

Los taxistas se mantienen en estado de alerta por la seguidilla de robos

Los peones estudian la posibilidad de dejar de levantar pasajeros en la calle durante la noche, después de las 23. Los titulares de licencia manifestaron que la medida es "inviable".

El Sindicato de Peones de Taxi se declaró ayer en estado de alerta y reclamó mejores condiciones de seguridad para desarrollar su trabajo. Durante la asamblea, los choferes volvieron a insistir con la posibilidad de dejar de tomar pasajeros en la calle a partir de las 23 y responder sólo a la demanda de las empresas de radiollamado o las aplicaciones para teléfonos celulares que permiten conocer desde dónde se solicitan los viajes. Para los titulares de licencia, la medida resulta "inviable" ya que reducirá drásticamente la cantidad de viajes (ver aparte).

"Desde la muerte de Hugo Camino (el taxista que resultó baleado a fines de enero cuando fue a auxiliar a un compañero asaltado) la situación en la calle no se ha modificado. No hay controles de taxis ni requisas a pasajeros", señaló el titular del gremio, Horacio Boix, en medio de una asamblea donde se expresó el malestar del sector.

El gremialista destacó que desde ayer los choferes se declararon en estado de alerta y movilización. Y, además, volvieron a insistir en la posibilidad de reducir el servicio nocturno a los viajes que se soliciten a través de las empresas de radiollamadas o mediante aplicaciones para teléfonos celulares en el horario nocturno.

"Si se siguen repitiendo las agresiones a choferes, los plazos para tomar esta medida se acortan", advirtió Boix y si bien señaló que la medida se adoptará de una forma gradual y consensuada con los dueños de las licencias, podría ponerse en marcha "en cualquier momento".

Los choferes destacaron que apenas en los últimos tres días tres conductores fueron asaltados y agredidos. Uno de ellos resultó tan golpeado que fue hospitalizado en el Hospital de Emergencias Clemente Alvarez.

De acuerdo al relevamiento realizado por el gremio, la primera de estas situaciones fue en plena tarde del sábado pasado, a las 17, en Uruguay al 6200 y el conductor terminó con el tabique de la nariz quebrado. Durante la madrugada del lunes otro conductor fue golpeado en medio de un robo en Pasco y Caferatta y al día siguiente, el martes de madrugada, otro sufrió la misma suerte en Juan Canals y Oroño.

No todos los casos fueron denunciados en las seccionales policiales correspondientes. Según explicaron los taxistas, los mismos agentes los disuaden de realizar el trámite, ya sea a través de una recomendación verbal ("igual no podemos hacer nada", aseguran) o mediante largas horas de espera para poder declarar ante el sumariante.

Para el titular del gremio que nuclea a los choferes, conducir un taxi se ha convertido en un trabajo "de alto riesgo y mal pago" en el cual muchas veces "hay que exponer la vida para prestar el servicio". Por esto, los taxistas volvieron a reclamar "garantías al poder político para poder trabajar tranquilos".

El jueves próximo, referentes del sector volverán a encontrarse en una reunión convocada por el Ministerio de Seguridad de la provincia. Después el sindicato evaluará los pasos a seguir.

"Si se siguen repitiendo estas situaciones de agresión, vamos a tener que reducir el servicio nocturno y dejar de levantar pasajeros en la calle, como pasa en muchos países del mundo.

Comentarios