La ciudad
Domingo 23 de Abril de 2017

Los rosarinos se siguen casando sin optar por separar antes los bienes

A pesar de que la reforma del Código Civil lo permite desde 2015, en ese lapso en la ciudad fueron muy pocas las parejas que lo eligieron.

Soledad y Federico se casaron hace unos días. Además de la decisión de dar el sí, elegir testigos o qué ropa ponerse; cuando fueron a pedir turno al Registro Civil se encontraron con otra cuestión. El oficial público les preguntó a qué régimen patrimonial iban a someter los bienes del matrimonio. Al principio, la poco romántica cuestión les sorprendió. Sin embargo no hubo dudas: con más de diez años juntos ya habían compartido casi todo. Y no les había ido tan mal.

   Pese a que el Código Civil ya va camino a cumplir dos años, son pocas las parejas que al momento de contraer matrimonio optan por seguir administrando por separado sus bienes o determinar de antemano qué le corresponderá a cada uno si se separan; dos de las modificaciones que incluyó la reforma que aggiornó el código a los mismos cambios que la vida actual impuso a las familias.

   Según las estadísticas del Registro Civil, desde que entró en vigencia la nueva norma, en agosto de 2015, se registraron en Rosario 4.400 matrimonios. De todos estos, en apenas 241 los contrayentes optaron por el régimen de separación de bienes, que permite a cada cónyugue disponer y administrar libremente de sus bienes, a excepción de la vivienda familiar. El resto, eligió casarse como sus padres o sus abuelos, repartiendo sus cosas mitad y mitad.

Mío, tuyo, nuestro

Antes de la reforma del código, quienes se casaban no tenían más opción que someterse a un régimen de comunidad de ganancias donde la casa, el auto, la colección de discos y hasta el perro comprados durante el matrimonio, a excepción de las cosas recibidas por herencia o donación, pertenecen en partes iguales a cada uno de los esposos.

   Esa forma de disponer del patrimonio era parte del menú nupcial, tan única como el arroz o el grito de "viva los novios". Pero la nueva norma sumó otra posibilidad, el régimen de separación de bienes, en el que cada cónyuge puede disponer y administrar libremente de su auto, sus discos y, también, el perro.

   "Es un régimen que tiene sus beneficios, porque cada uno de los cónyuges conserva la libre administración y disposición de sus bienes personales. Sin embargo, por lejos no es el que más adhesión despierta", señala el director del Registro Civil de la provincia, Gonzalo Carrillo.

   Para el funcionario, uno de los principales puntos es el desconocimiento de los cambios que introdujo el nuevo código en la institución matrimonial. Pero no es sólo eso. "Algunos toman bastante mal que el oficial de justicia les pregunte qué quieren hacer con sus bienes. Nos plantean que decidir sobre el manejo del dinero, no tiene nada que ver con el amor".

Cuestión de familia

María Silvia Aleart está al frente de la oficina de matrimonios del Registro Civil de Salta al 2700. En ese despacho se piden los turnos para celebrar el casamiento fuera de las oficinas públicas. Hasta allí llegan a diario las parejas que eligen realizar la ceremonia los fines de semana, generalmente en el lugar donde se hace la fiesta.

   El trámite hay que hacerlo con un mes de anticipación y cuesta 7 mil pesos. Para iniciarlo, la pareja debe completar un formulario donde se le pregunta, entre otras cosas, si son solteros, si ya conviven, si tienen hijos y, también, qué régimen patrimonial van a elegir.

   "Por ley, en las actas matrimoniales debe figurar la forma en que los contrayentes deciden manejar los bienes. Por eso, es nuestra obligación consignarlo", explica Aleart.

   Las respuestas que siguen a la pregunta sobre si se va a optar por un régimen de comunidad o de separación de bienes, son de lo más diversas. "Generalmente primero se nos quedan mirando, después se miran entre ellos y, finalmente, dicen ¿y eso para qué sería?".

   Después de una breve explicación, la mayoría promete llevarse la tarea de tal decisión para la semana siguiente, cuando deberán entregar los resultados de los análisis prematrimoniales.

Como Zaira Nara

Además de la lectura del código, la difusión que tuvo el frustrado casamiento uruguayo de la mediática Zaira Nara con el futbolista Diego Forlán, por problemas en el contrato prenupcial, es la herramienta más a mano que tienen los empleados del Registro Civil para explicar los alcances del nuevo código.

   "Ahí empiezan a entender un poco más de qué se trata, con ese ejemplo lo entienden mejor. Y nosotros hacemos mucho hincapié en que no se trata sólo de lo que se hace con el dinero al momento del divorcio, sino lo que cada uno puede hacer día a día con su plata. De todos modos, la mayoría opta por el régimen de comunidad", señalan.

   Según adivina Aleart, "quienes eligen el régimen patrimonial generalmente primero lo han hablado con sus padres y esa charla se traslada después a la pareja, o lo han consultado antes con algún abogado o escribano". En la mayor parte de los casos, "son personas que ya tienen algún patrimonio, propiedades o negocios a quienes incluso elegir este régimen les otorga algunos beneficios impositivos (a partir de declarar cada uno sus bienes)".

   Para el resto, dicen, la decisión es más fácil. "Muchos nos plantean, «¿qué vamos a separar?, si no tenemos nada», o «¿qué vamos a separar si todo lo que tenemos lo hicimos juntos?»", dos buenas razones para seguir apostando por el matrimonio tradicional.

Así, las nuevas legislaciones parecen no seducir a los rosarinos y la costumbre más antigua es la que se impone.

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