La ciudad
Jueves 02 de Febrero de 2017

Los "precios transparentes" debutaron en Rosario con más dudas que certezas

La medida que exige exhibir el monto al contado y el financiado pasó casi desapercibida en una marea de liquidaciones.

El programa Precios Transparentes comenzó a aplicarse ayer en todo el país. Se trata de una nueva política del gobierno nacional que exige que los comercios exhiban dos precios: uno en un sólo pago; y otro financiado en cuotas con tarjeta de crédito. Sin embargo, en Rosario se notó más el inicio de la temporada de liquidaciones que la llegada de una nueva política de precios. En el centro, si bien algunos locales cumplieron con la reglamentación, otros tantos exhibieron un precio tachado y otro más bajo indicando la oferta del fin del verano.

El programa Precios Transparentes fue anunciado a través de la Resolución 51-E, publicada en el Boletín Oficial por la Secretaría de Comercio del Ministerio de la Producción nacional el 25 de enero. Ayer comenzó a implementarse y por eso la expectativa era que las vidrieras exhibieran dos precios: uno, para las compras al contado, tarjeta de débito o crédito en un pago; y otro con el precio financiado en cuotas que supondría un monto un 10 o 15 por ciento por encima del primero.

Sin embargo, y a pesar de su obligatoriedad, hasta ayer en muchos comercios rosarinos aún no se había comenzado a aplicar la normativa. Más bien, las vidrieras estaban tapizadas de descuentos por la liquidación de fin de temporada.

"No tenemos en claro cómo funciona la reglamentación", dijo la empleada de una perfumería de la peatonal Córdoba que sólo exhibía en vidriera los descuentos que las tarjetas de crédito ofrecen algunos días de la semana.

La transparencia que arguye el flamante programa tiene que ver con lo que sus defensores mencionan como un "sinceramiento" de los precios. Con esto se refieren a que la normativa anterior establecía que sólo debía mostrarse un valor, que terminaba siendo el monto financiado incluso cuando las compras se hicieran en efectivo. En algunos casos se promocionaban descuentos por compras al contado pese a que, en realidad, era el precio que el cliente debería haber pagado con ese medio de pago en primera instancia y sin acceder a ningún "beneficio".

Hacia abajo

Desde el gobierno nacional sostienen que los precios al contado deberán bajar. Pero el gran temor que plantean los potenciales clientes es que el valor en un pago siga siendo el mismo que hasta la semana pasada y que a partir de este se calculen los precios financiados, por encima de ese monto.

"Cuando no hay controles en la aplicación de algo, terminan ganando siempre los comerciantes. Pasó siempre y va a pasar ahora. Van a remarcar los precios y se van a justificar con esto", sostuvo Horacio, un hombre de 50 años que ayer hacía compras en una megatienda del centro. Y lo cierto es que el contralor de esta normativa pesa sobre los propios consumidores, que en caso de sentirse vulnerados o de detectar irregularidades deberán notificarlo a un número gratuito (0800-666-1518).

Desde la provincia, el secretario de Comercio de Santa Fe, Juan Pablo Diab, dijo que se harán controles de oficio para certificar el cumplimiento de las leyes de defensa al consumidor y lealtad comercial —que prevén multas de hasta 5 millones de pesos para quienes violen esta disposición— pero que la normativa "no es de sencilla implementación" porque "para hacer una discriminación de cada precio, hay que hacer una ingeniería en la comunicación de las vidrieras".

De hecho, ayer algunos comerciantes optaron por no poner el precio financiado sino complementar la vidriera con un cartel que explica que el precio de contado, débito o un pago con crédito debe ser el mismo, e invitan a "consultar por los planes de financiación".

Algunas casas de electrodomésticos decidieron no poner el precio total de la financiación sino el valor de cada cuota lo que, en la práctica, aporta más a la confusión que a la transparencia. "Vos ves esto y no tenés idea de cuánto sale el coso ese", se quejó una mujer que pretendía averiguar el precio de una cocina.

Entre vidrieras

“No creo que sea positivo la financiación con mayor interés. Las cuotas permitían a muchos acceder a bienes” (Pamela, 33 años)

“Los comerciantes ponen cualquier precio siempre. Me parece que si pagamos en cuotas, algún interés tiene que tener” (Olga, 72 años)

“Todas las medidas que se vienen tomando son perjudiciales para el trabajador. Nadie puede pagar $3 mil de contado” (Santiago, 32 años)

“Para mí, lo que en realidad tiene que estar transparentado es el precio del producto, y que no siga quedando oculto” (Guillermo, 62 años)

“No creo que sea positivo porque sin dudas vamos a terminar pagando un precio sobrevaluado de los productos” (Ricardo, 58 años)

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