La ciudad
Domingo 17 de Septiembre de 2017

Los colectivos de Rosario son blanco de un incidente por día

Según datos oficiales, el 91 % de los hechos corresponde a agresiones provocadas desde el exterior, que generan daños en las unidades.

El transporte urbano de pasajeros es protagonista todos los días de alguna clase de incidente. Así lo confirmó la Municipalidad al dar cuenta de los disturbios que se producen tanto afuera como a bordo de las unidades. Por eso, las autoridades profundizaron las actuaciones para resolver esos problemas a través de varias perspectivas. Entre ellas, sobresalen el dictado de cursos a los choferes sobre "acciones preventivas" ante posibles inconvenientes y charlas con vecinos en las llamadas "mesas barriales", además de encuentros con instituciones.

   La secretaría de Transporte y Movilidad, Mónica Alvarado, contó a La Capital que durante mayo, junio y julio se registró "un episodio por día". A la hora de los detalles, desde el área se especificó que "el 91 por ciento de los hechos corresponde a agresiones provocadas desde el exterior de las unidades que generaron daños en los coches, mientras que el número restante refiere a episodios "ocurridos en el interior de los colectivos, ya sean disturbios o agresiones a la unidad".

   Alvarado, explicó que "la mayoría de los sucesos corresponden a actitudes como las de arrojar piedras en determinadas zonas o discusiones específicas de tránsito. La menor cantidad de hechos se da por cuestiones dentro de las unidades".

   De hecho, el martes pasado por la noche una nena de dos años resultó herida en el ómnibus donde se desplazaba con su madre, luego de que la unidad fuera atacada a piedrazos en Avellaneda al 3200. El episodio ocurrió mientras las cámaras de Canal 5 cubrían otra noticia a pocos metros, por lo que fue transmitido casi en tiempo real. En ese contexto, el chofer relató que este tipo de agresiones ocurre a diario.

   Es más, ayer un colectivero de la 110 fue asaltado por un hombre que a bordo de la unidad y a punta de pistola le arrebató el celular en Rouillón y Antártida Argentina.

   Sin embargo, el tema se instaló fuerte a partir de que, a principios de agosto pasado, un conductor atacó con un bate de béisbol a un colectivo en pleno centro. La situación fue el epílogo de una discusión por un incidente de tránsito.

   El episodio tuvo lugar en Corrientes y Zeballos, donde el chofer de la línea 153 relató que circulaba por la primera de las arterias cuando, en el semáforo de Zeballos, fue abordado por un hombre que descendió de un Citroen C3, con un bate de béisbol que agitaba de manera temeraria mientras insultaba al conductor por una maniobra ocurrida momentos antes. Así, el automovilista estrelló el bate contra un vidrio del ómnibus mientras los pasajeros no salían de su asombro.

A las piñas

No fue el único hecho resonante y tampoco el peor. A mediados de julio, un grupo de jóvenes atacó a golpes a un chofer de la línea 122. La violenta situación fue registrada por las cámaras de seguridad del ómnibus y se pudo ver cómo esas personas agredían la víctima y luego arrojaban piedras contra el rodado. El colectivero logró presionar el botón de pánico y eso disparó las imágenes hacia la central de monitoreo desde donde se enviaron móviles policiales hasta Rouillón y Seguí. Allí detuvieron a los agresores.

   Pocos días después, el 24 de julio, otra grave situación tuvo lugar en la misma línea de la empresa estatal Semtur, aunque esta vez fue fatal. El colectivero se infartó luego de que discutiera con un pasajero, según dijeron testigos. Ante el panorama, un joven estudiante de Medicina lo asistió. El conductor fue internado, pero murió luego de cinco días.

   En aquella oportunidad, el episodio encendió la alarma de la Unión Tranviarios Automotor y su secretario general, Manuel Cornejo, manifestó que situaciones de tensión entre usuarios y choferes "se dan todos los días".

   Las discusiones pueden ser por diferentes motivos: las frecuencias, por ejemplo. "La gente sube encabronada al colectivo y se la agarra con el conductor. A veces son pavadas. Hay que gente que busca la discusión, pero hay que tratar de no prestarse a eso, aunque a veces no se puede evitar y se producen estas situaciones con resultado fatal", sostuvo el sindicalista.

   Cornejo dijo que el problema de las discusiones arriba de los colectivos "se habló con las autoridades muchas veces, pero es imposible evitarlo con el sistema actual. En la línea Q ya viene de fábrica la cabina del conductor aislada del pasaje. El chofer va encerrado. Pero eso no se puede implementar en el resto de los vehículos".    Por su parte, el responsable de la Semtur, Gustavo Perrone, buscó calmar las aguas y enfatizó: "Para ser sinceros, esto no es patrimonio exclusivo de los choferes de colectivo, le pasa al ciento por ciento de los conductores de la ciudad; el tránsito está muy agresivo y violento, no se puede discutir".    En este sentido, se manifestó "preocupado" por el tema. Y recordó: "Les damos charlas y cursos a los choferes de las unidades del transporte, donde insistimos en que hay que mantener la calma y nunca bajarse del colectivos". Por eso, argumentó en cuanto al caso del bate de bésibol que "si (el colectivero) se trenzaba en la pelea callejera, la situación iba a terminar peor".    Según el director de la empresa estatal rosarina, en la ciudad "existe un protocolo muy estricto, con análisis psicofísicos que estudian la capacidad de reacción y tolerancia de los choferes". En rigor, sostuvo que "ya desde el arranque no entra cualquiera a trabajar en la empresa, se hace un examen exhaustivo".

   El funcionario destacó que "este tipo de cuestiones son comentadas con delegados y choferes para que sepan que la situación en la calle está cada día más difícil y se debe evitar que pase a algo imprevisible". Tanto, que incluso la secretaria de Transporte remarcó también la presencia del "diálogo con los vecinos" en las mesas barriales.

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