La ciudad
Martes 13 de Mayo de 2008

Lifschitz lanzó un acuerdo federal por los subsidios

El intendente Miguel Lifschitz reunió ayer a legisladores, concejales y entidades intermedias de cara a una gran movida por la distribución de los subsidios para el transporte urbano de pasajeros. En este marco, el jefe comunal anunció que Rosario será el epicentro de una importante concertación para exigir un reparto equitativo de los fondos nacionales...

El intendente Miguel Lifschitz reunió ayer a legisladores, concejales y entidades intermedias de cara a una gran movida por la distribución de los subsidios para el transporte urbano de pasajeros. En este marco, el jefe comunal anunció que Rosario será el epicentro de una importante concertación para exigir un reparto equitativo de los fondos nacionales, para lo cual se convocará a los intendentes de las urbes del interior.

"Vamos a plantearles a los gobernadores que hagan lo mismo y que también se sumen diputados y senadores. Queremos conformar un gran movimiento en todo el país y que el tema figure en la agenda política", señaló Lifschitz tras recibir el apoyo de referentes de diversos partidos políticos. La idea es lanzar un gran acuerdo federal para que "el interior reciba más subsidios y el porteño pague un poco más de tarifa", lanzó el intendente.

Números desparejos. Las asimetrías en la política de distribución de subsidios hablan por sí solas. La provincia de Santa Fe aporta el 10 por ciento del Sistau (como se denomina el fondo específico que retiene una alícuota del 21 por ciento del gasoil que consumen los argentinos) pero recibe una porción ínfima, mientras que la ciudad de Buenos Aires se fagocita tres veces más que el resto del país.

En Rosario, la inyección de fondos del Sistau no supera el 12 por ciento y los costos laborales representan el 50 por ciento de los gastos generales. Es decir que si un colectivo rosarino recibe 4.500 pesos al mes del Sistau, el mismo fondo destinará hasta 18 mil para una unidad porteña. Esto explica por qué en Buenos Aires se viaja en ómnibus modernos a 90 centavos.

Ante la disyuntiva de pelear por los subsidios o retocar la tarifa, Lifschitz se jugó ayer una carta de peso para lograr más ayuda de la Nación. Del encuentro participaron legisladores santafesinos provinciales y nacionales de diversos partidos, y concejales rosarinos y de la capital provincial.

Rosario a la cabeza. Fue el propio Lifschitz quien le dio el condimento político a este viejo reclamo. "Hay que poner un límite, queremos discutir su distribución y no que lo aumenten.Esto debe figurar en la agenda", enfatizó.

Rosario encabezará el reclamo ante la Casa Rosada pero además invitará a legisladores provinciales del interior a suscribir una suerte de acuerdo federal, con posturas comunes más allá de las posiciones partidarias. Lo mismo se pretende con los gobernadores y las legislaturas provinciales. Una iniciativa que ya se acordó con el gobernador Hermes Binner y que el propio Lifschitz definió como un gran "movimiento nacional para discutir la inequidad en la distribución de recursos hacia el interior , algo que también se da en el campo".

Pero la tercera línea de acción tendrá a Rosario como cabecera. Y para liderar este lobby rosarino, el titular del Palacio de los Leones anunció que convocará a una nueva reunión; esta vez con intendentes y jefes comunales de los grandes conglomerados urbanos.

Mientras tanto, hoy el costo del transporte local resulta mayor que la tarifa a 1,40 peso y será aún peor cuando entren en vigencia los nuevos aumentos a los choferes.

Lucas Ameriso

La Capital

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