Concejo municipal
Domingo 16 de Julio de 2017

La Vigil insiste en recuperar sus terrenos en Villa Gobernador Gálvez

Son unas 30 hectáreas conocidas como "La colonia". La Justicia frenó un proyecto del municipio que avanzaba sobre esas tierras.

A poco de haberse recuperado los principales edificios que la Biblioteca Vigil tenía en Rosario de manos del gobierno de la provincia, ahora la comisión directiva dio un paso más en la búsqueda de que le sean restituidos los terrenos de Villa Gobernador Gálvez que le pertenecieron y donde supo funcionar, hasta la dictadura cívico militar: "La colonia".

   Se trata del predio que está en manos del municipio de Villa Gobernador Gálvez y sobre el que, en noviembre pasado, el Concejo de esa localidad había aprobado por unanimidad un plan de recuperación. Ahora, y ante la presentación de una medida cautelar, la Justicia federal "hizo lugar al pedido y le puso freno al proyecto disponiendo la inscripción de los inmuebles como litigiosos y ordenando a las autoridades municipales abstenerse de realizar contratos y actos administrativos, así como de efectuar modificaciones o innovaciones sobre los mismos", detalló la abogada Gabriela Durruty, y afirmó que "es un gran salto en el marco de la causa por delitos económicos cometidos contra la entidad a partir de su intervención por la dictadura".

   Las 30 hectáreas enclavadas en Villa Gobernador Gálvez que los socios de la mutual reclaman le sean restituidas fueron durante muchos años el Centro Recreativo, Cultural, Social y Deportivo de la Biblioteca Vigil, conocido popularmente por sus asociados como "La colonia".

Traspaso y venta    

Como sucedió con el resto de sus bienes, la liquidación y saqueo iniciado por los interventores de la dictadura, pero también durante la democracia, hizo que los terrenos terminaran, en gran parte, en manos de la localidad vecina y otra parte en manos empresarios privados.

   "Los terrenos fueron adquiridos por el municipio a través de una cuestionable venta directa, previo otorgamiento de un crédito por parte del Estado provincial, para destinar estas tierras a la construcción de un barrio de viviendas sociales, que nunca se concretó", explicó Durruty y agregó que "otras seis hectáreas pasaron a la empresa Paladini en una operación no menos espuria".

   Si bien ya existe un reclamo que se tramita en la causa por delitos económicos cometidos contra la Vigil a partir de la intervención, en febrero pasado, la comisión directiva recurrió a la Justicia federal solicitando una medida cautelar de no innovar y solicitando como "litigiosos" los terrenos en cuestión, ya que Villa Gobernador Gálvez se proponía llevar adelante un proceso de recuperación de la costa justamente sobre esas tierras y que había sido aprobado por unanimidad en el Concejo Municipal.

A cuatro meses de la presentación, el juez Marcelo Bailaque hizo lugar al pedido de la biblioteca y dispuso la intervención de los inmuebles como "litigiosos", además de ordenar a las autoridades municipales "abstenerse de realizar contratos y actos administrativos de cualquier índole que impliquen la adquisición de derechos permanentes o temporarios de terceros sobre los mismos" y frenar cualquier tipo de "modificaciones o innovaciones sobre éstos".

   Las medidas, sugún explicó la abogada, recayeron sobre las tierras que permanecen como de titularidad del municipio de Villa Gobernador Gálvez.

   Con relación a las hectáreas que luego pasaron a manos de privados, en tanto, el magistrado consideró que el proceso se encuentra recién en la etapa investigativa, por lo de definió "excluirlas de la medida".

   Sobre la medida, Durruty la reconoció como "un gran salto en un proceso", y reconoció la voluntad política del gobierno de Santa Fe que restituyó los bienes que habían quedado en sus manos. Ahora, espera que el municipio de Villa Gobernador Gálvez y el Concejo "procedan del mismo modo".

Un proyecto que puso en la mira los 6 mil metros lineales sobre la costa

El proyecto que los concejales de Villa Gobernador Gálvez aprobaron por unanimidad en noviembre pasado puso en la mira los 6 mil metros lineales que la ciudad tiene sobre la costa del río Paraná. Se trata de un plan de recuperación de la zona costera como espacio para el deporte y el esparcimiento público, y que quedó establecido "como de interés público y social". El hecho es que las propuestas avanzan sobre los terrenos que pertenecieran al Círculo de Canotaje, el Club Ibaiondo y la Biblioteca Vigil, según lo reconoció el edil socialista Carlos Dolce.
   El texto votado detalla que de los 5.700 metros de costa, 2.800 están ocupados por industrias y emprendimientos privados entre los que se cuentan las empresas Swift, Paladini, Unilever y Cargill, 1.200 metros tienen viviendas y 1.700 se encuentran libres, aunque en estado de abandono.
   El uso público de ese espacio, fundamentalmente para la recreación, el deporte y las actividades de inclusión; la recuperación de los valores históricos, teniendo en cuenta los lugares y sitios que sean parte de la historia de la ciudad y de su pasado; y la implementación de programas y circuitos comerciales que incluyan a los pescadores locales, son algunos de los ejes centrales de la propuesta.
Convenios   
Para eso los concejales facultaron al Ejecutivo no sólo a gestionar recursos por parte de los gobiernos nacional y provincial, sino además a "celebrar convenios con organismos internacionales de cooperación" a través de la "tercerización de servicios o convenios en las zonas a cambio de las obras de infraestructura necesarias y de los cánones que el Concejo Deliberante aprobará".
   Todas esas gestiones administrativas y cesiones de derechos a terceros previstas en la propuesta son que las que ahora, como medida inmediata, deberán quedar en stand by por decisión de la Justicia federal hasta tanto se resuelva el reclamo de fondo que también se tramita en el juzgado Nº 4 del fuero federal. "Sería bueno que el Concejo de Villa Gobernador Gálvez tome ejemplo de Santa Fe, porque es la misma provincia, y avance hacia la decisión de restituirlos", opinó la abogada de la Vigil, Gabriela Durruty.

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