La ciudad
Sábado 20 de Mayo de 2017

La pasión del automovilismo se adueñó de barrio Plata con los pilotos del Súper TC2000

Unos 15 jóvenes que participan de un plan de reinserción social charlaron mano a mano con los pilotos Facundo Ardusso y Leonel Pernía.

Estaban entusiasmados, pero algo tímidos. "¿No vinieron las promotoras?". La pregunta de Matías sonó desfachatada en el salón del Centro de Convivencia de Barrio Plata, en el sudoeste de la ciudad, pero rompió el hielo en el arranque del encuentro que mantuvieron 15 muchachos de la zona que participan del taller de mecánica con los pilotos del equipo de Renault del Súper TC2000, Facundo Ardusso y Leonel Pernía, que los visitaron a 24 horas de competir en el Autódromo Municipal. La experiencia tuvo a los jóvenes de entre 16 y 30 años preguntando por largo rato, y no faltaron ni las fotos con los ases del volante ni las remeras y gorros para todos.

   La 4ª fecha del Súper TC2000 se disputará hoy y mañana en el autódromo Juan Manuel Fangio. Eso trajo a los pilotos a la ciudad y posibilitó pensar en un encuentro diferente, con un grupo de 15 jóvenes de la zona sudoeste que desde hace más de un año se capacitan en un taller de mecánica en el marco del Programa Nueva Oportunidad (ver aparte). Es más, un oficio que para varios de ellos ya está significando una forma de subsistencia económica.

   Pernía y Ardusso desembarcaron ayer en el Centro de Convivencia de avenida del Rosario al 3600, el espacio donde los muchachos concurren a sus clases y que durante la jornada tuvo una motivación extra. No sólo la charla y el encuentro, sino además la posibilidad de concurrir este fin de semana al autódromo para ver la carrera. "Para todos, una experiencia que nunca habían tenido", contó Matías Rodríguez, coordinador del Centro de Convivencia.

   Es que en todos los casos, los talleristas son muchachos que se están capacitando tras haber dejado la escuela tempranamente y llevan tiempo sin trabajo. "Esta era la primera experiencia e intercambio que tenían de estas características, pero los emocionó mucho verlos llegar con gorras y remeras del equipo para ellos", contó el coordinador.

El intercambio

Si bien la mecánica era el tema en común e incluso había ingenieros mecánicos en el encuentro, la mayor inquietud pasó por cómo se conforman los equipos, cómo llegaron ellos a ser pilotos y cómo se preparan para cada carrera.

   Matías tiene 28 años y lleva varios desocupado luego de que lo echaron de un lavadero, uno de los trabajos que encontró tras dejar la escuela muy joven. Ahora hace changas y desde hace un año participa en la capacitación en mecánica. Como una chanza, preguntó por las promotoras y permitió que a partir de allí se abriera el juego de preguntas y respuestas.

   La preparación de los equipos, el entrenamiento de los pilotos, cómo se ejercitan y se alimentan, cómo aprendieron a manejar y llegaron a correr las primeras carreras, y cómo fueron elegidos fueron las preguntas que más insistieron, casi con la fantasía de poder llegar a sentarse frente al volante.

   Por ahí corrieron las inquietudes de Jonhatan Colazo, un joven que se entusiasmaba en pensar "cómo se llega a ser piloto". Lo mismo que Nahuel Salas, que llegó al centro de convivencia luego de que su pareja participara de un taller de peluquería, ahora se sumó él con la mecánica y ayer se emocionó al recibir su remera y su gorra.

   Más allá de la experiencia de ayer, que nada tuvo que ver con sus clases de todos los días, el taller está permitiendo que varios de ellos se hagan "unos mangos" a través de changas e incluso otros, como el caso de Leandro Méndez, de 20 años, se haya ofrecido como ayudante en un taller del barrio y allí esté ahora trabajando.

Un espacio de formación desde 2013

El programa Nueva Oportunidad, que viene implementando desde 2013 el gobierno provincial, ofrece una formación y posterior salida laboral a jóvenes de entre 16 y 30 años que no tuvieron posibilidad de trabajo o terminar la escuela. Cursos en oficios, producción de bienes y servicios son las ofertas que se trabajan con los jóvenes. En el arranque del programa se capacitaron unas 320 personas, una cifra que escaló a mil en 2014 y 1.500 en 2015. El año pasado, unos 2.800 jóvenes de entre 16 y 30 años, asistieron a 160 capacitaciones en diferentes rubros como carpintería, panificación, fotografía, árbitro de fútbol, mecánica automotriz, construcción y periodismo; todos espacios donde además participaron de intercambios y charlas para adquirir herramientas de inserción laboral y hábitos de convivencia social.

   Además del municipio y la provincia, el 40 por ciento de esas capacitaciones estuvieron acompañadas por unas 40 organizaciones sociales que se vienen sumando al trabajo que se lleva adelante en los barrios rosarinos.

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