La ciudad
Viernes 07 de Abril de 2017

La mayoría de los comercios permaneció con las persianas bajas

Lucía Demarchi

El paro general convocado para ayer por la CGT tuvo un alto acatamiento en Rosario y modificó el paisaje de la ciudad, que se pareció más a un feriado que a un día hábil. En el microcentro, que ayer fue escenario de una convocante movilización de trabajadores, los comercios mantuvieron sus persianas bajas. Durante la mañana, en el macrocentro y en los barrios se registró actividad, sobre todo en almacenes, aunque mermó a partir del mediodía. Lo mismo ocurrió con bares y restaurantes, que por la tarde cerraron o registraron poca actividad. Por el paro del transporte, las bicicletas salieron a la calle en forma masiva.

Rosario amaneció ayer con una sonora movilización que recorrió un microcentro donde el factor común fue la de los comercios cerrados. Así se mantuvo esa zona durante todo el día, aunque en otros sectores de la ciudad, la situación no fue la misma.

En el macrocentro y en los barrios se registró actividad en almacenes, granjas y comercios del ramo, sobre todo por la mañana. También hubo movimientos en bares y restaurantes de distintos puntos de la ciudad.

En el corredor gastronómico de avenida Pellegrini varios de estos comercios abrieron durante la mañana y mediodía, aunque los locales de otros rubros permanecieron, en su mayoría, cerrados. Pasado ese horario, el panorama se homogeneizó y la mayoría de los locales bajaron las persiana.

Lo mismo ocurrió con los centros comerciales de zona sur, sobre avenida San Martín; y zona norte, sobre avenida Alberdi y bulevar Rondeau.

Así, recorrer Rosario durante la tarde de ayer, ya pasada la movilización de los trabajadores, inspiraba más a pensar en un feriado que en un día hábil. A los parques ubicados en los distintos puntos cardinales se empezaron a arrimar familias y grupos de amigos, y el transporte a tracción humana cobró protagonismo: muchas bicicletas, patines y hasta patinetas fueron usadas a trasladarse de un lugar a otro.

Es que con el paro de colectivos, taxis y remises, las opciones para circular se redujeron al vehículo propio o la circulación a pie.

Pese a que la Asociación Empleados de Comercio adhirió al paro y a la movilización, las grandes cadenas de supermercados hicieron asistir a sus empleados y abrieron las puertas al público. Hubo movimiento aunque, según algunos trabajadores, no era el esperado.

Lo mismo ocurrió con los dos shoppings —Alto Rosario y Portal Rosario— donde todos los locales estuvieron abiertos, al igual que el patio de comidas, pero la actividad fue moderada.

Las que sí abrieron y estuvieron repletas fueron las heladerías, adonde se vio gente amuchada a todas horas.

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