La ciudad
Viernes 10 de Marzo de 2017

La Justicia dispuso que el Iapos deberá cubrir un estudio genético a una mujer

Es clave para determinar una extraña patología antes de realizar una fertilización in vitro. La obra social se negaba a cubrir la prestación

Hace unos años, D se enteró que padecía la afección de Von Hippel Lindau. Había sido sometida a una cirugía por la aparición de tumores y el diagnóstico de esta enfermedad le vaticinó un futuro similar: su condición la predisponía a desarrollar tumores en diferentes órganos. Pero además, al tratarse de una enfermedad hereditaria, empezó a ser consciente de que cuando decidiera tener hijos, habría un 50 por ciento de probabilidades de que estos padecieran lo mismo. Por eso, cuando decidió convertirse en madre le sugirieron que optara por la fertilización asistida pero que, antes de colocar los embriones en el útero, estos fueran sometidos a un estudio para determinar si estaban o no afectados por esa condición genética. Iapos rechazó el pedido de D para cubrir los gastos de ese estudio y ante eso, ella y su pareja presentaron un recurso de amparo. La Justicia determinó que, por las particularidades del caso, la obra social debía hacerse cargo del estudio.

La resolución fue adoptada por el Juzgado Civil y Comercial de la 15ª Nominación, a cargo del juez Carlos Cadierno. Allí ingresó la demanda de D., una mujer de 36 años que tras transitar una cirugía para extraerle tumores, poco después fue diagnosticada con la afección de Von Hippel Lindau. Se trata de un síndrome hereditario asociado a la mutación de un gen supresor tumoral que predispone al portador a desarrollar tumores en diferentes órganos.

Por esta afección, D debe realizarse controles clínicos de distinto tipo cada 3, 6 o 12 meses, con grandes probabilidades de que estos arrojen como resultado la aparición de nuevas formaciones.

Así, cuando ella y su marido decidieron convertirse en padres, consultaron con profesionales que les sugirieron que recurrieran a la fertilización in vitro pero que, antes de implantar los embriones en el útero, estos fueran sometidos a un "diagnóstico genético preimplantación".

En detalle

De acuerdo con la resolución judicial, el estudio consiste en analizar una o algunas células extraídas de los embriones obtenidos por fertilización in vitro con anterioridad a su transferencia al útero. Esto permite conocer parte de la información genética o cromosómica de los embriones.

De este modo, se seleccionan embriones sanos para lograr el embarazo. "Es la opción diagnóstica más temprana para parejas con alto riesgo de descendencia afectada por enfermedades genéticas", remarcaron los especialistas consultados por el juzgado.

En el caso de la afección de Von Hippel Lindau, la probabilidad de la transmisión de padres a hijos es del 50 por ciento, por lo que de cada dos bebés que nacen de un padre con este síndrome, uno lo padece.

El Instituto Autárquico Provincial de Obra Social (Iapos) accedió a cubrir el tratamiento de fertilización asistida, pero se negó a pagar por la realización de ese estudio específico. El argumento esgrimido fue que no estaba dentro de la grilla de los contemplados en la cobertura que la obra social debe otorgar para fertilización asistida. Otro argumento fue que de cubrir este tipo de estudios podría desfinanciar a la obra social para las prestaciones que obligatoriamente debe otorgar a sus afiliados.

Por esto, D y su marido recurrieron a la Justicia a través de un recurso de amparo. El juez Cadierno hizo referencia a que el flamante Código Civil y Comercial, se orienta a "no sólo actuar cuando un daño se ha producido, sino poder adoptar medidas tendientes a mitigarlo o evitarlo". En este sentido, el magistrado consideró que "el nacimiento de un ser libre de esta enfermedad conlleva para la obra social el beneficio de no tenerlo que asistir de por vida —por lo menos por esta patología gravísima— erogando innumerables gastos y recursos que pueden ser destinados para otro afiliado".

Tras analizar las pruebas ofrecidas por las partes, resolvió que Iapos debía hacerse cargo del estudio.

Pero además el magistrado indicó que el matrimonio que inició la demanda deberá criopreservar los embriones sanos que no se implanten en el vientre materno, y hacerse cargo de los gastos.

en tribunales. La Justicia apoyó el pedido de una pareja que decidió tener hijos.

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