La ciudad
Martes 26 de Septiembre de 2017

La contratación de seguridad privada pone en debate el rol de la GUM

El municipio destinará 28 millones de pesos en 2017 para pagar vigiladores en espacios públicos, una competencia asignada a la guardia urbana

El último llamado a licitación por 3,6 millones de pesos para la contratación de personal de seguridad privada en los predios deportivos del Estado local disparó el debate sobre el rol de la Guardia Urbana Municipal (GUM). Una ONG y la oposición cuestionaron la "tercerización" del control de espacios públicos, cuando esa "misión" fue asignada desde su creación a la fuerza local.

El municipio licitó y tiene previsto por lo que resta del año contratar agencias de seguridad privada para custodiar y vigilar centros de distritos, de salud y deportivos, entre otros. En total, según se desprende de información pública sobre llamados a licitación, están previstos recursos por unos 28 millones de pesos para cubrir todas estas necesidades.

En los últimos años creció la demanda de seguridad en distintos ámbitos públicos a raíz de la violencia que sufrían hasta los propios empleados, al punto, por ejemplo, que en poco tiempo casi todos los centros de salud municipal pasaron a contar con guardias privadas. También aumentaron los pedidos en otras dependencias públicas, y desde hace dos años en los predios deportivos.

Sin embargo, la GUM no fue destinada a estas tareas. La guardia urbana local cuenta actualmente en su plantilla con 238 agentes, incluidos jefes de turno y área, que cobraron en el mes de junio, en promedio, un salario de bolsillo de 43.684 pesos mensuales. Es más, el jefe de área percibió un sueldo neto de 84 mil pesos, apenas mil pesos por debajo de lo que fue la remuneración de la intendenta Mónica Fein.

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Desde la ONG Sinergia Ciudadana —que realizó relevamientos sobre el estado de las plazas de la ciudad— solicitaron que "se cumpla con los incisos «F» y «G» del decreto 1.883 del 28 de julio de 2004, que crea y otorga funciones a la Guardia Urbana Municipal". Allí, específicamente, se establece que los agentes de la GUM deben "proteger los bienes y espacios de dominio público y privado de posibles agresiones", así como "proteger la seguridad pública mediante la presencia y vigilancia en los espacios comunes de recreación y esparcimiento (parques, plazas, paseos y playas)".

El titular de la ONG, Damián García, apuntó que en el artículo segundo del decreto que creó la GUM, se remarcó que el organismo "tiene como misión consolidar la presencia del Estado municipal en la vía pública para promover mejores condiciones de seguridad y convivencia urbana, a través de la prevención, la educación, el control y la estricta aplicación de las normativas municipales".

En el artículo tercero, en el punto 9, se señala que entre las funciones está la de "asistir a los lugares de asistencia masiva de público con el objetivo de ordenar, prevenir disturbios y mantener las condiciones de la convivencia".

Por su parte, el concejal massista Diego Giuliano cuestionó el "gasto creciente" en materia de seguridad privada y la "superposición" con una tarea que entiende debe realizar la fuerza de seguridad municipal. "La GUM no cumple la función de resguardo de bienes del municipio", señaló, y agregó que el gobierno local debería buscar "una coordinación" con la policía provincial.

Giuliano consideró que el gasto en la contratación de seguridad privada "es excesivo, superpuesto e ineficiente". Y también evaluó que la decisión del Ejecutivo local "responde a la lógica de la tercerización del Estado municipal y privatista hasta de la seguridad local".

El presidente de la comisión de Seguridad del Concejo sustentó esta argumentación en los servicios públicos delegados a empresas privadas en distintos rubros, "que van desde la recolección de basura hasta los semáforos", indicó.

El edil ya elevó un pedido de informe sobre la contratación de los servicios de seguridad para la vigilancia y control de espacios públicos, en una época en la que una de las agencias comenzaba a quedarse cada vez con más contratos.

olvidada. La plaza Pocho Lepratti, una de las tantas que debe cuidar la GUM, ayer lucía muy sucia y desolada.

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