La ciudad
Domingo 08 de Octubre de 2017

La Basílica de Lourdes inaugura un cinerario con urnas individuales

Si bien no es el primero en la ciudad, es único en su tipo ya que se pueden conservar las cenizas de los seres queridos en un espacio parquizado.

La Parroquia de Lourdes bendice hoy un cinerario para sepultar las cenizas de las cremaciones de los seres queridos. Si bien no es el primero en la ciudad es único en su tipo ya que se pueden conservar las urnas individuales, en un espacio parquizado detrás de la gruta de la Virgen. El lugar, que estará habilitado el próximo sábado, ya cuenta con 25 inscriptos, para trasladar las cenizas de familiares que tienen en sus hogares.

   La ceremonia será después de la misa de 11.30 y el cinerario estará disponible para "cualquier persona que lo pida", dijo el párroco del lugar, Juan José Estrade. Basílica desde hace un año, la parroquia ubicada en Santiago 1169, es conocida como lugar de devoción por la réplica de la gruta francesa de Massabielle, donde en 1858, la Virgen se apareció a una pastora.

   ¿Qué es un cinerario? En general es una bóveda donde se depositan las cenizas de las cremaciones, pero si se encuentra en una parroquia, se agrega la dignidad de los restos desde la concepción cristiana. El conjunto se constituye así en un espacio sagrado, tanto desde lo conceptual como por el ámbito en el que se encuentra.

   Según Estrade, es el primer cinerario en su modalidad, ya que en lugar de verter las cenizas en una bóveda común, se sepultan con urnas individuales provistas por la parroquia, en perforaciones coronadas con césped natural. Hay 789 espacios, con capacidad para cuatro urnas.

   Se sugiere por única vez se sugiere una ofrenda pero no tienen costo de mantenimiento son a perpetuidad y una vez al mes habrá una misa por los fallecidos y se dejarán las cenizas.

   "Vamos a conservar la individualidad", dijo el sacerdote. Y explicó que también está previsto un sitio para colocar las placas con el nombre de las personas fallecidas, las que se referenciarán con las urnas sepultadas, a través de un número. El lugar se completa con una cruz y la escultura de un ángel.

   El sacerdote explicó que la idea del cinerario surgió a partir de una dolorosa experiencia. Una joven murió en un accidente y esparcieron sus cenizas en el parque de la casa, la hijita preguntaba dónde estaba la mamá. "Esto me hizo pensar por qué estamos acostumbrados a un lugar físico como el cementerio, seguí con la idea y así nació lo que hoy se concreta", relató.

Los cambios

"Polvo eres y en polvo te convertirás", evoca Estrade sobre la liturgia que se escucha el Miércoles de Ceniza. Y dice que la Iglesia acompaña los cambios en la ritualidad a la hora de asumir el tema de la muerte sin desvirtuar el respeto a los mismos.

   Aunque prioriza la sepultura, desde 1963 acepta la cremación siempre que sus motivos no colisionen con la fe católica, Y un año atrás, el Vaticano difundió las normas relativas a la conservación de las cenizas, lo que incluye una especial recomendación de no esparcirlas en ríos o parques ni convertirlas en joyas u objetos.

   "Estoy convencido de que en todo hombre existe la religiosidad, cualquiera sea, en los momentos de dolor la persona busca asirse de un ser superior que lo ampare, para nosotros es Dios, la Iglesia siempre está presente, como en la elaboración del duelo", explica Estrade, contextualizando el anuncio.

   En Rosario, la parroquia Santa Rosa Lima fue pionera con un cinerario de bóveda común, desde agosto de 2015. En Buenos Aires, fue el entonces cardenal Jorge Bergoglio quien en 2006 difundió las recomendaciones de su instalación.


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