La ciudad
Miércoles 31 de Mayo de 2017

Investigan un caso de pornografía infantil en Rosario

Un llamado anónimo al 911 alertó a la policía, que realizó dos allanamientos en la zona sur. Un joven quedó en libertad porque no tiene antecedentes

Un llamado anónimo al 911 encendió la alarma en la Justicia, que realizó dos allanamientos para dar con un joven al que una persona que no se identificó acusó de tener en su teléfono celular fotos y videos pornográficos de nenes de 8 años. El sospechoso fue demorado y luego recuperó la libertad porque no contaba con antecedentes. Se le secuestraron tres dispositivos móviles que serán peritados para determinar si el delito existe o no.

Según informaron desde el Ministerio Público de la Acusación, el caso llegó a la Justicia la semana pasada, cuando ingresó un llamado a la central del 911. La persona al otro lado de la línea, que no quiso brindar datos sobre su identidad, dijo que le había llamado la atención un joven que tenía en su teléfono un ringtone de niños llorando o en una situación de sufrimiento.

Sin embargo, el dato que alertó a los operadores del servicio de emergencias, fue que esa misma persona sumara otro condimento al relato: dijo que el mismo joven, en ese mismo celular, tenía fotos y videos pornográficos de niños de 8 años.

Además, este denunciante anónimo brindó toda la información de la persona de la que sospechaba: nombre, apellido, dirección y teléfono.

El caso fue derivado a la fiscal Ana Julia Milicic, que estaba de turno en la Unidad de Flagrancia. La funcionaria puso en conocimiento de esa información a la Policía de Investigaciones, que relevó información y consideró que había una serie de indicios que ameritaban dar con el muchacho sindicado.

Allanamientos

Con orden judicial, anteayer se realizaron dos allanamientos en la zona sur: uno en la zona de Uriburu y Grandoli, y otro en Ovidio Lagos y Lamadrid . En el último domicilio dieron con el sospechoso, que tiene 24 años y trabaja como empleado en un supermercado.

Según los voceros del caso, al joven se le secuestraron tres teléfonos y quedó demorado, aunque horas más tarde recuperó la libertad porque no contaba con antecedentes penales y, además, el delito que se le sindicaba no había sido probado.

Los celulares incautados será peritados para determinar si el material del que daba cuenta la denuncia anónima existía o no. Es decir, si los videos y fotos estuvieron en algún momento en el teléfono.

En caso de corroborarse esa información, será investigado por delitos contra la integridad sexual de menores. De existir las imágenes, habrá que establecer también si se trata de niños conocidos o de material adquirido por otros medios.

Los resultados de las pericias se esperan para principios de la semana que viene.

El delito de pornografía infantil está tipificado por el artículo 128 del Código Penal Argentino, y prevé penas de hasta 4 años de prisión.

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