La ciudad
Viernes 11 de Agosto de 2017

Intervendrán artísticamente las persianas de comercios del centro

En la peatonal Córdoba serán azules y blancas y sobre San Luis se estamparán los colores intensos de los cuadros de Juan Grela

A horas de que cerrara definitivamente la inscripción para el programa de mejora de fachadas en el área central, una iniciativa que aúna esfuerzos público-privados, ya se habían superado todas las expectativas. Sólo una de sus modalidades, la intervención artística sobre persianas en locales comerciales, ayer sumaba 77 comercios y 88 artistas interesados, pese a que inicialmente el municipio preveía pintar 50.

El plan consiste en sectorizar las calles por paleta cromática para dar cierta coherencia al diálogo entre murales: la peatonal Córdoba tomará la gama del azul y blanco; San Luis adoptará una más intensa, predominante en los cuadros de Juan Grela de los años 60 a 70, y habrá otros dos corredores paralelos: Mitre de San Lorenzo a San Luis y San Martín de San Lorenzo a Mendoza, respectivamente con escenas en blanco, dorado y negro, y sólo blanco y negro.

En el marco de la puesta en valor del área histórica de Rosario, el programa de mejora de frentes propuso otras dos modalidades: una que contempla arreglo y pintura, y otra de hidrolavado y retiro de graffitis.

Para las dos, con previo asesoramiento de equipos municipales, ya se candidatearon otros 260 vecinos. O sea: a poco de vencerse el plazo de inscripción, contando las persianas, los interesados llegaban a 330.

Ante ese número de interesados, ayer la secretaria de Ambiente y Espacio Público, Marina Borgatello, se mostró "superentusiasmada" y prometió que las primeras tareas de hidrolavado se concretarán la semana próxima.

El resto de los trabajos se llevará adelante en no más de 60 días: para el 10 de octubre, confió, los frentes céntricos mostrarán una mejor cara.

En muchas ciudades del mundo aparece como un "indicador claro" que los espacios más mantenidos y más cuidados generan un efecto multiplicador, disminuyendo el vandalismo. Y esa es también la apuesta local, afirmó Borgatello.

Por eso el municipio, confió la funcionaria, procurará no extenderse en los plazos (aun cuando frente a la demanda tiene un "margen" para sumar un 20 por ciento más de trabajos en frentes) y de ese modo poder "evaluar el impacto urbano".

En esta etapa, la iniciativa —que ya tiene antecedentes, como la intervención con diseños pictóricos en puentes, el Museo Urbano de Arte a la Vista o la pintura colorista en Villa La Lata y Fonavis— se desplegará en el radio comprendido entre Oroño, Buenos Aires, San Luis y San Lorenzo. De resultar positiva, podría extenderse a otros corredores de la ciudad.

Diseños exclusivos

Un capítulo aparte es el que promete transformar unas 77 persianas grises o vandalizadas en diseños exclusivos de casi 90 artistas locales.

En la propuesta desempeña un rol protagónico el Proyecto Persiana, una organización de origen porteño (con antecedentes y réplicas en todo el mundo) que contribuyó a "articular" el deseo y la voluntad entre artistas y comerciantes.

Según contó Borgatello, la Municipalidad sostuvo algunos "requerimientos". Por ejemplo, definir paletas cromáticas por sectores y convocar sólo a artistas locales.

La subsecretaria de Industrias Culturales y Creativas, Lila Siegrist, afirmó que la intervención operará como una suerte de "galería de arte al paso", a lo largo de 4 corredores céntricos: Córdoba entre Oroño y Buenos Aires, el tramo más comercial de San Luis, Mitre de San Lorenzo a San Luis, y San Martín de San Lorenzo a Mendoza.

Cada uno de esos tramos se encuadrará dentro juegos cromáticos definidos que otorguen cierta coherencia a las intervenciones. El de San Luis recuperará la paleta de los 60 de Juan Grela (una "versión litoraleña pop de Rosario", ensayó Siegrist); el de Córdoba tomará la gama albiceleste, vinculada a la historia y el Monumento; y los de Mitre y San Martín aludirán respectivamente al dorado, negro y blanco del universo escénico y al blanco y negro de los grabados.

El 12 de septiembre los pinceles comenzarán a trabajar sobre las persianas de la ciudad.

Jonás Díaz, uno de los comerciantes que ofrece la suya en Córdoba 823 (el local se llama Mosqueta), dijo haberse tentado al enterarse de que otros dueños de negocios de la misma cuadra podrían sumarse. "Nos pareció que vendría bien para realzar un poco la zona", afirmó. Esa, justamente, parece ser la idea.

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