La ciudad
Jueves 08 de Junio de 2017

Intensifican la atención social en la zona oeste para frenar la violencia

Es un sector de la ciudad donde crecen los heridos de armas de fuego. Allí ya hay 810 jóvenes que fueron sumados al plan Nueva Oportunidad

El alerta se encendió en febrero, cuando a lo largo de ese mes tres adolescentes ingresaron heridos de bala al Hospital de Emergencia Clemente Alvarez (Heca). Un equipo interdisciplinario que trabaja en ese efector cruzó datos y determinó que se conocían e integraban un grupo mayor de pibes conflictivos de la zona oeste. Cinco meses más tarde, todos fueron sumados al programa Nueva Oportunidad y hoy se capacitan en herrería. En breve, comenzarán a trabajar en el hipódromo. En ese extremo oeste de la ciudad, donde ayer se conoció que pintaron un mural para recordar a un chico (Valentín Reales) que está desaparecido e integraba una banda delictiva, 810 jóvenes de entre 16 y 30 años que dejaron los estudios, no trabajan y caminan por una delgada línea que roza el delito, fueron sumados a este plan. El objetivo, formarlos en oficios e intentar torcer un destino complejo.

La foto ilustró ayer las crónicas policiales de La Capital. La imagen de un pibe con un arma en la mano y las leyendas "Valentín siempre presente" y "pintamos tu cara en una pared para verte y sentirte todos los días" a ambos lados, adornan el tapial de una casa en el barrio San Cayetano, en el límite entre Rosario y Pérez.

De acuerdo al relato de los vecinos, lo pintaron chicos de entre 14 y 16 años que tienen al barrio a maltraer entre arrebatos, escruches y robos. Integran una banda conocida como "Los cuatreros", que se hace fuerte en la zona de Cabín 9, en Pérez, un barrio que está separado del San Cayetano por la avenida Las Palmeras.Reales integraba esa banda, al igual que un adolescente de 15 años a quien un custodio detuvo el lunes con un balazo en el pecho tras arrebatar una cartera, y que anoche agonizaba en el Heca.La zona oeste de la ciudad ya había arrojado indicadores complejos en materia de seguridad durante el año pasado. Es más, de acuerdo a las fuentes consultadas, el aumento de la cantidad de heridos de bala en barrio Godoy había encendido alertas.Los operadores de Desarrollo Social y Seguridad Comunitaria destacaron que había una conexión entre barrios de esa zona con serios problemas de inseguridad. Grupos de jóvenes de San Cayetano, Santa Lucía y Cabín 9, que se conocían y hasta tenían alguna rivalidad.

En el hospital Según destacaron quienes trabajan a diario en los barrios con estas realidades, "abordar la problemática de la inseguridad tiene múltiples aristas". El abordaje social, por lo pronto, comenzó en el Heca.

Allí existe un dispositivo que se pone en marcha cada vez que ingresa un herido de bala. En febrero, por ejemplo, fueron tres, y todos de la zona oeste. Operadores sociales trabajan en los barrios, conocen los entornos y analizan las realidades.

De allí se pudo concluir que todos los heridos se conocían y coqueteaban con el delito en la zona. En el abordaje trabajó no sólo el municipio, sino diferentes instituciones del barrio.

Así se logró que una decena de esos jóvenes se alejara de las calles y comenzara a asistir a talleres de herrería. Y la próxima semana comenzarán a trabajar en el hipódromo, donde se encargarán de los herrajes de los caballos y del cuidado de los animales.

En total hoy son 810 los jóvenes de la zona oeste que concurren en esos distritos a los distintos lugares donde se despliega el Nueva Oportunidad. Y de la conflictividad social pasaron a aprender oficios como carpintería, mozo y catering, herrería, panificación y gastronomía, entre otros.

El desafío pasa ahora por Cabín 9, territorio de Los Cuatreros, donde el abordaje social es lento pero persistente. Mientras tanto, el mural permanece allí e interpela desde el barrio San Cayetano, donde se rinde homenaje a pibes que no pudieron tener una nueva oportunidad.

Comentarios