La ciudad
Domingo 19 de Febrero de 2017

Impedirán la reapertura de locales conflictivos aunque cambien de dueños

El municipio pretende prohibir por tres años la reapertura de bares y boliches sancionados con la caducidad de habilitación.

El municipio pretende ponerle un fuerte límite a bares, minimarkets, boliches y after conflictivos y violentos de la ciudad. La intendenta Mónica Fein tiene a la firma un decreto que prohibirá por tres años nuevas habilitaciones a aquellos lugares que se les caducó el permiso de funcionamiento por faltas graves, más allá de la persona o razón social que tramite la apertura comercial. Con esta norma, el Ejecutivo busca evitar que locales sancionados por contravenciones severas como tergiversación de rubro, venta de alcohol a menores y ruidos molestos reabran al poco tiempo a través de testaferros u otras personas que terminan usufructuando la clientela generada, sorteando los castigos aplicados.

En los últimos meses hubo varios casos donde la Justicia de Faltas decretó la caducidad de la habilitación de locales nocturnos conflictivos, tras las actas por contravenciones graves emitidas por los inspectores municipales.

Sin embargo, al poco tiempo esos lugares reabrían bajo otro nombre comercial tramitado por un tercero, y a veces a través de testaferros del empresario sancionado.

En la Intendencia reconocieron en varias oportunidades que tenían dificultades legales para impedir que vuelva a funcionar un local bajo el mismo rubro en un lugar donde se había ordenado el cierre definitivo.

Sucede que la ordenanza 7.218, que regula el funcionamiento de los espectáculos públicos y la movida nocturna de Rosario, fue sancionada en el año 2000 y sólo contempló dentro de las sanciones graves la caducidad de la habilitación. Pero no avanzó ante casos de reapertura bajo otra razón social.

Los propios jueces de Faltas que decretaron caducidades aclararon que no tenían facultades para extender la prohibición de funcionamiento más allá de la persona física o jurídica sancionada.

Lo hicieron ante las quejas de vecinos afectados por los conflictos e incidentes en torno a determinados locales que se clausuraban y al poco tiempo lograban reabrir.

El último caso resonante fue el after Junior, de Avellaneda y Marcos Paz. A fines de enero el juez de Faltas, Gastón Laville, determinó la caducidad de la habilitación por contravenciones graves que derivaron en enfrentamientos a balazos entre bandas. Antes se habían registrado incidentes severos en el mismo entorno del local, bajo otro nombre comercial (ver aparte).

Restricción de usos

En ese marco, la Secretaría de Gobierno elaboró un anteproyecto de decreto, que complementa un espacio vacío de la ordenanza 7.218 vinculado a la reiteración de faltas, aunque bajo otra razón social.

Según pudo saber LaCapital, el texto legal que tiene a la firma la intendenta Fein busca "restringir por un lapso de unos tres años las nuevas habilitaciones de rubros relacionados a la ordenanza que regula los espectáculos públicos".

Fuentes municipales confiaron que la idea apunta a que "en bares, minimarkets y boliches donde haya habido recurrencia de incidentes y caducidad de habilitación no se pueda reabrir el local, con independencia del titular que lo solicite".

Las áreas legales de la municipalidad estuvieron trabajando las últimas semanas en el tema para darle sustento jurídico a la polémica resolución.

"Es una restricción de usos. Entendemos que como municipio tenemos competencia para poder definir lo que se puede abrir en determinados lugares asociado a problemas de inseguridad o infracciones", indicaron.

Y mencionaron que, "así como no se permiten determinados usos industriales en el ejido urbano, o un local bailable lindero a un centro de salud o escuela, se puede restringir la reapertura de un determinado local en una dirección por la seguridad de los vecinos ed un barrio".

La restricción busca

aplicarse en locales con faltas graves como

tergiversación de rubro y disturbios

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