La ciudad
Domingo 19 de Marzo de 2017

Hay esperas de más de 5 años para tramitar la ciudadanía italiana

La demanda no cesa y falta estructura en los consulados. En Rosario, unas 20 personas atienden una demanda enorme.

Franco creció entre los "gnocchi" del domingo y las historias que sus "nonos" contaban sobre Garibaldi. Sin embargo, hace varios años que inició los trámites para obtener la ciudadanía italiana y aún está esperando. No es un caso aislado, según denuncian desde las organizaciones que agrupan a italianos que viven en el exterior, para comenzar la gestión hay demoras de más de cinco años. ¿Los motivos? Una demanda que, pese a las mayores complicaciones, no cesa y la falta de estructura en los consulados para atenderla. El mes próximo habrá una protesta en las delegaciones de todo el país.

En la cola que el miércoles por la mañana, pese a la lluvia, se extendía a lo largo del edificio de Montevideo y Oroño se sumaban historias parecidas: idas y vueltas para reunir las actas de nacimientos y matrimonios necesarias para reconstruir la historia familiar y extensas esperas para iniciar al trámite.

Para el presidente del Comité de los Italianos en el Exterior (Comites), Franco Tirelli, las demoras en la obtención de turnos para comenzar la gestión de ciudadanía italiana es una queja que se escucha con frecuencia, por lo menos, en los últimos dos años. "Si alguien pide el turno hoy recién lo llamarán, con suerte, dentro de cinco años. Y para el pasaporte, los primeros turnos disponibles están recién para diciembre", señala Tirelli.

La situación se repite en las delegaciones consulares de todo el país, por eso el Movimiento Asociativo Italianos en el Extranjero (Maies) convocó a una manifestación para el próximo 7 de abril en las puertas de los consulados italianos de distintas ciudades "en queja por la falta de empleados".

Baja proporción en Rosario

Pero en Rosario, advierte el presidente del Comites, la situación es peculiar: "Es la delegación diplomática con menor proporción de empleados en relación con la cantidad de ciudadanos italianos: son menos de 20 personas para atender la demanda de 140 mil".

Por miles

Actualmente, de acuerdo a datos del consulado, en Rosario hay 65 mil personas con ciudadanía italiana y, cada año, en toda la jurisdicción se tramitan unos 6 mil pasaportes, entre los documentos que se otorgan por primera vez y los que se renuevan.

A diferencia de la ciudadanía española, la italiana se basa en el principio del "ius sanguinis", en virtud del cual es italiano el hijo nacido de padre italiano o madre italiana. Por línea paterna, sin límites de generación y por línea materna sólo para los hijos nacidos después de 1947.

Por eso, para el reconocimiento de la ciudadanía italiana, el interesado sólo tiene que demostrar que sus ascendentes han mantenido la ciudadanía sin interrupción. En una ciudad con gran porcentaje de descendientes de inmigrantes italianos, una gran cantidad de población tiene derecho a solicitar la doble ciudadanía.

La Fundación Migrantes y Refugiados sin Fronteras es una institución internacional, con carácter consultivo especial de Naciones Unidas. La entidad trabaja en Rosario desde hace 19 años asistiendo a extranjeros que residen en el país y, a partir del 2001, empezó a brindar también asesoramiento integral sobre ciudadanía de países europeos.

Según advierte su presidente, Leandro Zaccari, desde entonces la demanda de trámites se ha mantenido constante. A diferencia de lo que sucedía en plena crisis, cuando la salida se imaginaba vía aérea, actualmente se trata de abrir el paraguas antes de que llueva.

"La demanda se ha mantenido constante siempre, tanto en 2001 como en 2017. A diferencia de lo que sucedía en plena crisis cuando todos tenían urgencia para sacar la nacionalidad y muchos partían sin tener su situación documental regularizada, en 2017 se nota que la gente hace los trámites con cierta tranquilidad y con la idea de que en el futuro emigrar puede ser una opción", señala.

Por eso, explica, frente a la magnitud de trámites se producen enormes demoras en la atención. "Es una situación genérica, se ve no sólo en Rosario, sino en muchas ciudades donde los descendientes de italianos son numerosos. Por su propia situación económica, el gobierno italiano ha reducido los fondos para el sostenimiento de sus delegaciones diplomáticas y esas son las consecuencias".

Y la situación, dice, no es exclusiva del consulado italiano. También se manifiesta en el consulado de España, sólo que como la linea generacional de la ciudadanía española es más acotada, la solicitud de trámites es menor.

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