La ciudad
Sábado 24 de Mayo de 2008

"Fue un Rosariazo contra la inseguridad", dijo Ferrazza

"Fue un Rosariazo contra la inseguridad". Con una frase que reavivará la polémica, el secretario general de la CGT local, Néstor Ferrazza, defendió ayer al paro de doce horas realizado el jueves pasado tras el asesinato del taxista Sergio Oberto.

"Fue un Rosariazo contra la inseguridad". Con una frase que reavivará la polémica, el secretario general de la CGT local, Néstor Ferrazza, defendió ayer al paro de doce horas realizado el jueves pasado tras el asesinato del taxista Sergio Oberto. También buscó desligar la huelga de toda connotación política, luego de que la Casa Gris y la Municipalidad visualizaran una presunta réplica al acto del campo en rechazo a las retenciones, programado para mañana frente al Monumento a la Bandera, y hasta una escalada contra ambas administraciones socialistas.

Ferrazza definió al paro como "un llamado de atención de todos los rosarinos en contra de la inseguridad reinante en la segunda ciudad del país".

El también referente de los trabajadores municipales enfatizó que "no fue un acto político, para nada, sino un reclamo para terminar con las muertes de taxistas y en las obras en construcción, los arrebatos, las salideras y los accidentes laborales".

Los hombres de la rosa roja habían especulado con una supuesta movida destinada a restarle peso el acto agrario. Y contrastaron el lanzamiento de la huelga con la "inacción" esgrimida por la misma central obrera frente a los anteriores asesinatos de taxistas y las recientes muertes de obreros de la construcción (cuatro en una semana).

"Fue decir «basta» y que las autoridades tomen medidas en serio. Los ciudadanos acompañaron el paro porque a todos nos puede ocurrir lo mismo. Recordar el Rosariazo es un buen ejercicio de la memoria de los trabajadores", retrucó Ferrazza.

Al Rosariazo le dieron cuerpo varios movimientos de protesta, incluyendo manifestaciones y huelgas, registrados entre mayo y septiembre de 1969 contra la dictadura de Juan Carlos Onganía.

Esta acción conjunta es considerada una de las más importantes del movimiento obrero argentino.

Al margen de un reclamo de seguridad sin respuestas contundentes a la vista, fuentes socialistas habían alertado a La Capital respecto del paro de la central liderada por Ferrazza: "Puede ser por el acto del campo o una escalada contra la provincia y el municipio. O ambas cosas a la vez".

Otra vez. Paralelamente, hubo una dosis extra de tensión: los centros municipales de distrito (CMD) Centro y Noroeste recibieron llamados anónimos advirtiendo acerca de la presencia de artefactos explosivos, lo que motivó la evacuación preventiva de sendos edificio públicos.

Un día antes la tienda Falabella había sido destinataria de otra amenaza de bomba.

Pero también apareció un misterioso bolso cerca del restaurante Mercurio y se multiplicaron las versiones sobre ataques a comercios que no adhirieron a la huelga.

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