Temporal
Martes 17 de Enero de 2017

Estiman que unas mil familias de Arroyo Seco perdieron todo tras el diluvio

Con la solidaridad de vecinos, ayuda oficial y mucho trabajo se recupera lentamente la ciudad más afectada por el temporal.

El desolador paisaje a causa de las inundaciones se repetía ayer en las localidades al sur de Rosario donde si bien el agua ya había bajado casi por completo, quedaban las marcas de la catástrofe en las casas que en algunos casos habían quedado hasta un metro bajo el agua. En ese sentido, el impacto más fuerte lo tuvo la ciudad de Arroyo Seco, donde desde la Municipalidad indicaron ayer que "unas mil familias han perdido todo". Además, hasta la media mañana de ayer esta ciudad había quedado aislada, aunque desde el mediodía ya se había normalizado el acceso desde autopista.

La ciudad de Arroyo Seco había quedado sitiada por el agua por el desborde del arroyo homónimo que cruzaba sobre el puente de la ruta 21. Por esa misma vía también era imposible el acceso desde el sur ya que un piquete de vecinos bloqueaba la traza con quema de gomas y reclamando asistencia de todo tipo.


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Colchones, muebles y recuerdos familiares, todo mojado.
Colchones, muebles y recuerdos familiares, todo mojado.

Hasta allí había llegado el intendente local, Nizar Esper, quien enfrentaba abatido el reclamo airado y los insultos de algunos vecinos, mientras que otros más contemplativos achacaban la situación a la falta de obras hidráulicas y el hecho de que allí cayeron más de 300 milímetros en pocas horas, que se sumaron a las precipitaciones también copiosas de hace diez días. El piquete estaba a la altura de dos de los barrios más afectados como el Güemes, al oeste de la vía del ferrocarril y el Versalles, al este.

En el barrio Güemes el agua ya había bajado en la mayor parte, mientras esperaban máquinas de la provincia para ampliar un canal en el sector sur que permita el desagote final. Camiones de la Municipalidad salían de la zona repletos de muebles y elementos que los vecinos descartaban ya que habían quedado arruinados por el agua que allí alcanzó el metro de altura.

Muchos vecinos relataban que habían subido a tarimas elementos, sobre todo electrodomésticos de valor, pero la crecida superó las previsiones. Algunos allí regresaron ayer a sus casas, pero otros decidieron pasar la noche en los techos. Entre las pérdidas también se contaban algunos vehículos que no pudieron ser sacados.

"Camiones de la Municipalidad salían de la zona repletos de muebles que los vecinos descartaban"

En su desesperación, los vecinos también intentaron abrir canales en el terraplén del ferrocarril para evacuar el agua acumulada, aunque sin éxito. Ayer se veían varios durmientes descalzados e improvisadas canalizaciones. "Las intentamos hacer a mano, con pala, como sea", graficó un vecino que participaba en el piquete en la ruta, mientras que otro daba a entender que desistirían de una idea que había circulado más temprano de cortar también el paso a las formaciones de trenes.

En Arroyo Seco, los otros barrios más afectados fueron Asunción y Virgen de Luján, mientras que desde la Municipalidad confirmaron que casi 300 personas permanecían evacuadas en el centro comunitario Los Tiburones, en el centro de la ciudad. El secretario Legal y Técnico, Gabriel Olivé, señaló que "son unas mil familias las que han perdido todos sus bienes".


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Colchones, muebles y recuerdos familiares, todo mojado.
Colchones, muebles y recuerdos familiares, todo mojado.

Desorientados

Otro capítulo fueron los automovilistas que vagaban desorientados tratando de dirigirse al sur sin encontrar un camino abierto, aunque al mediodía la circulación en la autopista Rosario-Buenos Aires se había normalizado. Antes de ese momento, el desborde del arroyo Pavón había superado el nivel de la traza obligando a desviar en la A-012 hacia la ruta 18 para dirigirse al sur. A la vez, la ruta 18 estaba cortada entre la A-012 y Rosario. Ante este panorama, una fila de vehículos de varios kilómetros se formaba antes del peaje de General Lagos en la mano a Buenos Aires.

En el resto de la región, la situación fue menos grave que la generada por el temporal de antes de fin de año. En Puebo Esther, varias familias debieron ser evacuadas en la escuela José Hernández, al quedar el agua embalsada contra las protecciones en la costa del arroyo Frías, sector en donde cuadrillas trataban de desagotar el agua mediante bombas. En General Lagos la situación era normal.

Por la ruta 18, Villa Amelia también quedó bajo agua, pero no de tanta magnitud como la vivida hace diez días. Esta vez el agua tapó el pueblo con una profundidad de entre medio metro y 30 centímetros, pero ayer ya se había recobrado la normalidad.

Tanto el arroyo Seco como el Frías seguían completamente desbordados a la altura de la autopista a Buenos Aires, aunque la circulación ya era la habitual.

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