La ciudad
Domingo 19 de Junio de 2016

Especialistas advierten que el 35 por ciento de los chicos tiene problemas de sobrepeso

Pusieron de relieve la importancia de la nutrición en los primeros mil días del desarrollo infantil y destacaron la educación

Especialistas advirtieron que el sobrepeso infantil en Rosario supera el 35 por ciento. "Se trata del paso previo a la obesidad. Hay un gran porcentaje de chicos que tiene sobrepeso y muchos de ellos cruzan el carril y se van a la obesidad", afirmó Adrián Giannotti, pediatra y coordinador del área de pediatría ambulatoria del departamento materno infantil del Hospital Universitario Austral, Buenos Aires.

Giannotti y el nutricionista Alberto Arribas (vicepresidente del Colegio de Nutrición de Santa Fe) fueron los encargados de dictar esta semana en Rosario una serie de charlas sobre la importancia de la nutrición temprana, algo que abarca tanto a niños y madres.

Allí se puso de relieve el concepto de los "1.000 días": la importancia que tiene este período, que va desde la concepción hasta los dos años, para el desarrollo íntegro de una persona.

Además, se dejó en claro que se le debe dar prioridad a la educación y la concientización sobre esta temática.

Los expertos aseguraron que los índices de sobrepeso y obesidad infantil llegan al 40 por ciento en algunas localidades del país, mientras que en Rosario el número supera el 35 por ciento, contando sobrepeso y obesidad. "El sobrepeso es el paso previo a la obesidad. Tenés un gran porcentaje de chicos que tienen sobrepeso y muchos de ellos cruzan el carril y se van a la obesidad", afirmó Giannotti.

Quien más conoce la zona es Arribas, ya que trabaja con la Municipalidad de Rosario y con el municipio de Alvear. Acerca de las políticas que se desarrollan en la actualidad sobre el tema, contó: "No sé si hay una política fuerte en educación, que es la clave, pero se está trabajando en los centros asistenciales en charlas para madres. Es un trabajo puntual de la prevención y promoción de la salud".

Los especialistas destacaron las charlas de concientización como las que realizaron esta semana en Rosario y que se repetirán en otras ciudades del país (Nutriacademias). "El programa tiene algo interesantísimo, un sostén posterior a la charla, que tracciona con un trabajo de plataforma continua con el pediatra, el nutricionista y las recetas que brinda".

Programa marco. Ambos coincidieron en que una buena base para comenzar con el cambio es la educación y la concientización sobre el tema. "El programa de quioscos saludables (apuntaba a que distintas instituciones educativas incluyan paulatinamente la implementación del Manual de Escuelas Saludables, y que padres y responsables de establecimientos tomen conciencia de la importancia de la alimentación saludable en niños y adolescentes) no funcionó en todo el país. El tema no es ir a cambiar el alfajor por una manzana. Es un trabajo de conciencia que te lleva cinco años con trabajo de educación escolar, docentes, el quiosquero, y después instalar el concepto", remarcó Arribas.

Revisando el panorama actual, Giannotti afirmó que "se han hecho un montón de programas de salud, muchos monitoreados por Unicef . De hecho, hay un documento que hizo la organización que habla de un plan de seguimiento de los primeros años de vida con el concepto de los 1.000 días. En él se relata punto por punto cuántos planes diferentes hay para cuidar la nutrición".

"Cuando lo leí, me di cuenta de que no se implementa en ningún lado. Hay informes que cuando los leés, pensás «uh, que bueno»; pero los querés implementar, y hay muchos que realmente quieren implementarlo, pero por algún motivo no pueden hacerlo", contó.

Por su parte, Arribas aportó que, en muchas ocasiones, tiene que "ir y golpear puerta por puerta" para incentivar a las mujeres embarazadas a realizarse los controles correspondientes. "Debe haber un programa marco, pero tiene que tener adaptaciones para cada región. A su vez, en cada región debe tener una adaptación a cada barrio: por ejemplo, no es lo mismo trabajar en zona norte que en zona sur, o en zona oeste", amplió el especialista.

Educación, de la mano. Para Arribas, el problema de la malnutrición no sólo reside en las posibilidades de acceder a una canasta básica de alimentos.

"Hay que pensar que en Argentina, año 2016, sigue existiendo gente analfabeta. Uno le quiere explicar a una madre cuestiones, y esa madre no sabe leer ni escribir. Yo sigo haciendo planes alimentarios con dibujos porque tengo personas que no saben leer", se lamentó.

Giannotti, en tanto, afirmó que las madres que no cuentan con la capacidad de saber leer o escribir "tienen más riesgos de quedar embarazadas, y los chicos tienen más riesgo de mortalidad, porque no se controlan".

A pesar de ser un trabajo arduo y con resultados a muy largo plazo, el nutricionista se mostró optimista y aseveró: "Es un trabajo de educación, muy de a poco; y el trabajo de educación, a veces, no funciona porque las políticas públicas quieren lo inmediato".

"Para que se logre un cambio pueden pasar décadas. Pero sí se puede, y yo soy un convencido de que se puede", destacó el especialista.

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