La ciudad
Martes 25 de Abril de 2017

Entre obras y caños que se rompen, transitar por el centro es una odisea

Los colectiveros aseguran que tardan 20 minutos en recorrer 3 cuadras. Al corte por Sarmiento se suma otro en Mitre al 600. Santa Fe, un caos.

Como si las obras de remodelación que llevan meses a lo largo de Sarmiento y otras que se ejecutan en Rioja y Maipú no fueran suficientes para complicar el tránsito en el centro, un caño roto en Mitre al 600 directamente generó un caos. En una recorrida por las calles más complicadas, básicamente Santa Fe y Mitre, y algo menos también San Lorenzo y Rioja, distintos conductores de servicios públicos y autos particulares dijeron a LaCapital que transitar tres cuadras por esas arterias les había insumido entre 15 y 25 minutos. Bocinazos sin tregua, vehículos que quedaron atravesados al intentar salir de estacionamientos e incluso de cocheras nuevamente habilitadas por Sarmiento, un corte de la Corriente Clasista y Combativa (CCC) frente al Ministerio de Desarrollo Social de la Nación (San Lorenzo al 1000) y ómnibus que quedaron sin ángulo de giro fueron algunas de las postales con que la semana arrancó, nerviosa, en el microcentro rosarino.

Aunque las dos veredas de Sarmiento entre Córdoba y Santa Fe quedaron habilitadas la semana pasada, la obra de revitalización del área histórica continúa ahora en la intersección con la peatonal.

Por ende, el tránsito sigue interrumpido (de hecho hay un cartel que reza "calle cerrada"), pero los dos estacionamientos públicos reabrieron sus puertas. Así, mientras algunos vehículos entraban desde Santa Fe, otros intentaban salir en contramano para sumarse a la penosa caravana que circulaba a paso de hombre por esa arteria.

Pero esta vez la mayor "culpa" la tuvo una fuga de agua que en Mitre al 600 socavó el pavimento de vereda a vereda y rompió el túnel Mitre y tres servicios de cloacas, afirmaron operarios de Aguas Santafesinas. Recién hoy, con suerte, podría quedar habilitada media calzada.

Ese corte obligó entonces a todos los vehículos que venían por Mitre desde el sur (sin que ningún inspector desviara antes del embotellamiento) a doblar por Santa Fe. Y eso fue la frutilla del postre.

"En Santa Fe y Maipú venía a horario justo. Ahora, a dos cuadras, ya llevo nueve minutos de atraso, imaginate cuando termine de pasar todo el centro", graficó Ariel, chofer de la línea 142. Un colega suyo de la 101, Sergio, definió la situación como "un desastre" y dijo haber "tardado 25 minutos en hacer tres cuadras".

Carteles para todos

Por un tramo céntrico de Santa Fe pasan hoy 26 líneas del transporte urbano de pasajeros (sin contar el interurbano).

Es tal la congestión de unidades que carteles provisorios colgados por la propia Municipalidad anuncian que se desdoblaron las paradas. Por ejemplo, las del 106, 115, 116 y 133, que ya no suben pasajeros en la esquina de Entre Ríos, sino en la de Corrientes (ver aparte).

Igual, la fila de ómnibus por su carril exclusivo esperando llegar a las paradas ayer era literalmente continua: uno tras otro, con la sola interrupción de las bocacalles para que los embotellamientos no fueran aún peor. Durante la mañana hubo inspectores de tránsito, aunque no todo el tiempo.

El carril de los vehículos particulares, por donde también circulaba la mayoría de los taxis para evitar el atasco de los colectivos, se veía igualmente lento. "Es un desastre esto, cada vez peor, no entiendo por qué ponen todo junto: carriles, bicisendas, calles angostas", se lamentó Omar, chofer de la chapa 2956.

Los embotellamientos tuvieron a maltraer además a las también numerosas líneas que circulan por San Lorenzo, donde poco antes de las 10 y hasta las 11.10 cortó el tránsito una protesta de la CCC.

La paradoja es que a lo largo de Rioja, por donde desde el 1º de marzo no circulan más colectivos (las once líneas que lo hacían pasan ahora por San Juan o por Santa Fe), el tránsito ayer no se vio mucho más fluido.

"Es que en Maipú sigue la calle en obra", razonó para explicar la demora una pasajera del taxi RA 1469.

Su conductor fue más crítico: "Es que a la señora intendenta se le ocurre hacer estas cosas estupendas", bramó.

La mujer estuvo en lo cierto: en Maipú y Rioja los trabajos continúan y la calzada aún se reduce a la mitad en ambas arterias.

Así, transitar por estos días por el centro requiere paciencia.

paciencia. Transitar tres cuadras puede demandar 25 minutos.

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