La ciudad
Domingo 28 de Mayo de 2017

Entre la ineficacia para negociar, los ruidos internos y los giros ocasionales

Tres realidades distintas. Tres caminos que confluyeron en un solo destino: la posibilidad cada vez más lejana de tomar crédito externo para encarar obras de infraestructura clave para distintos puntos de la ciudad.

Esta semana la campaña arrancó con todo y dejó muy en claro algunos aspectos: la poca muñeca política que tienen los negociadores de Mónica Fein para lograr consensos en un Concejo muy fraccionado, los ruidos internos que hay en el bloque macrista; y el sagaz cambio de actitud de un sector de la izquierda, que supo salir de la denuncia retórica para intentar conseguir réditos para sus propios territorios. Tres realidades distintas. Tres caminos que confluyeron en un solo destino: la posibilidad cada vez más lejana de tomar crédito externo para encarar obras de infraestructura clave para distintos puntos de la ciudad.

   La solicitud de Mónica Fein para endeudarse en dólares desembarcó en el Concejo en octubre de 2016. Desde ese momento hasta el martes pasado, los operadores políticos de la intendenta sólo tropezaron con fracasos para lograr el aval de la mayoría de los ediles que permitiera tomar el empréstito. No era fácil, necesitaban 19 voluntades sobre 28. Ya en octubre el plazo era diciembre, antes de que comenzara el 2017 y la campaña electoral se colara en todas las discusiones.

   Allí vino el primer fracaso. El PRO, el bloque político que mayor gobernabilidad le dio a la Intendencia en este hiperfragmentado Concejo (votó junto al Frente Progresista el último aumento del boleto de colectivos, el revalúo de la TGI y le aprobó el Presupuesto, entre otros temas clave) esta vez se mostró reacio a avalar el endeudamiento en dólares. Situación bastante curiosa para un sector político que defiende la toma de crédito extranjero para realizar obras de infraestructura, y de hecho lo viene haciendo en la ciudad de Buenos Aires desde hace una década.

   Con el macrismo bastante parco ya en diciembre, los negociadores de la intendenta empezaron a buscar otros aliados. Ahí entró en escena el bloque de Ciudad Futura. Todo se empantanó y la posibilidad de cerrar acuerdos a fin de 2016, se sepultó.

   Ahora bien, cinco meses después los operadores de Fein volvieron a tropezar con la misma piedra, dejando en evidencia una nula cintura política para moverse en terreno adverso. Para peor de males, en plena negociación con el bloque macrista arreciaron las críticas por el reparto de los fondos por Aportes del Tesoro Nacional (ATN) en territorio santafesino, poniendo en el ojo de la tormenta al diputado provincial del PRO, Federico Angelini. Al legislador se lo apuntó como el hombre que maneja esa caja en distintos municipios y comunas afines al macrismo.

   Estas críticas generaron malestar que se trasladó al seno del bloque de concejales del PRO, donde no todos piensan lo mismo. Así aparecieron las sempiternas palomas y halcones. Un sector dispuesto al diálogo y otro más radicalizado que optó por romper todo tipo de negociación con los concejales oficialistas.

Nuevos aliados

En medio de ese maremoto, el Frente Progresista volvió a girar su mirada hacia Ciudad Futura, bloque que dio su aval para que el proyecto de endeudamiento saliera de la comisión de Presupuesto y llegara a la de Gobierno.

   Los tres concejales del sector político que en la última elección nacional salieron a las calles a hacer campaña en contra de Mauricio Macri más que las propias agrupaciones kirchneristas, esta vez supieron ver en el río revuelto la ganancia del pescador. Y en ese despacho de la comisión de Presupuesto lograron colar obras para el territorio donde militan desde hace años: Nuevo Alberdi.

   Un cambio de actitud notable que demuestra cómo este espacio, que viene en franco crecimiento (de hecho es la fuerza que más posibilidades tiene de crecer en las próximas elecciones, ya que no pone en juego ninguna banca y tiene tres ediles en el Palacio Vasallo), ya no padece pruritos para sentarse a negociar con el socialismo en lugar de optar por el discurso de barricada.

   Así, en el despacho se plantearon soluciones habitacionales en Nuevo Alberdi, pavimentos provisorios en esa zona por varios millones de pesos y el destino de cinco millones de dólares a lo que se denomina "Mercado Barrio", un emplazamiento en el que confluirían todas las ferias de economía popular de la ciudad. Una iniciativa que viene impulsando Giros desde hace tiempo y que estaría ubicado en el predio de la ex Cocina Centralizada.

   Claro que el martes todo volvió a foja cero y el Frente Progresista optó por dirigir sus críticas hacia el PRO. Como se ve, en tiempos electorales los ánimos se caldean; y en política, todo se negocia.

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