La ciudad
Domingo 31 de Mayo de 2015

En menos de 24 horas dañaron la placa de la "memoria" en la Magnasco

“Quienes todavía rechazan que la memoria y la Justicia sean una política de Estado, apelan precisamente a la desmemoria y a la impunidad”, afirmaron desde Derechos Humanos.

A menos de 24 horas de que la Escuela Técnica Nº 288 Osvaldo Magnasco (Ovidio Lagos y Zeballos) fuera señalizada como “sitio de memoria” por haber funcionado allí un centro clandestino de detención, el vidrio de la placa correspondiente apareció roto y los marcos arrancados.

“Quienes todavía rechazan que la memoria y la Justicia sean una política de Estado, apelan precisamente a la desmemoria y a la impunidad”, afirmó el subsecretario de Derechos Humanos de la provincia, Raúl Verón, sobre los responsables de los actos de vandalismo.

   La señalización fue colocada el durante la mañana del viernes, en un acto del que participaron los ministros de Educación, Claudia Balagué, y de Justicia, Juan Lewis, además de la coordinadora de la Red Federal de Sitios de Memoria, Judit Said, sobrevivientes y organizaciones sociales. Se trata de una placa, cubierta de vidrio, donde se recuerdan las violaciones a los derechos humanos durante la última dictadura cívico-militar, y que indica que en ese establecimiento “funcionó un centro clandestino de detención en el marco del plan sistemático de terror y exterminio” y recuerda que “junto a los centros ilegales La Calamita y la Fábrica de Armas Domingo Matheu, esta escuela integró un circuito represivo subordinado al Batallón 121 de Rosario”.

Destrozos. Sin embargo, la instalación apenas duró unas horas, ya que tanto el vidrio como los marcos de la placa aparecieron rotos. El subsecretario de Derechos Humanos de la provincia criticó los hechos vandálicos y aseguró que “por mas daños que quieran hacer ya la sociedad condenó el terrorismo de Estado, y celebra las políticas de juicio y castigo a los represores y la recuperación de los sitios de muerte para convertirlos y darles una significación de vida”.

   Además, Verón consideró que “quienes todavía rechazan que la memoria y la Justicia sean una política de Estado, apelan precisamente a la desmemoria y la impunidad”, y destacó que pese a todo, tanto los alumnos de la escuela como la sociedad “podrán conocer más de lo que pasó allí, donde compañeros fueron detenidos, secuestrados y torturados en nombre de una guerra que nunca existió y que en realidad era el mascarón de proa de un proyecto elitista que renegaba de las mayorías”.
  
Perseguidos. En el edificio de Ovidio Lagos y Zeballos estuvieron secuestrados entre enero y febrero de 1978 hombres y mujeres, una de ellas embarazada, todos perseguidos por su militancia política, sindical y social, y provenientes del centro clandestino conocido como “Quinta de Funes”. Y según consta en los Archivos de la Memoria, se utilizó la planta alta de la escuela para salas de tortura y lugares de detención. Ahora, la institución es uno de los once lugares emblemáticos de toda la provincia señalizados como sitios de Memoria, Verdad y Justicia.

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