La ciudad
Jueves 09 de Febrero de 2017

En la megaestafa no sólo había cheques sin fondos: algunos estaban adulterados

La empresa fantasma que dejó un tendal de proveedores sin cobrar y desapareció utilizaba 35 chequeras. El supuesto cabecilla sigue prófugo.

La Justicia está tras la pista de los cheques utilizados por la firma Dimare SRL para comprar mercaderías antes de abandonar el local que ocupaban en la zona sur, dejar una cuenta corriente vacía y concretar una estafa millonaria. Desde la Unidad Fiscal de Delitos Económicos y Complejos indicaron que se investigan todos los movimientos realizados con las 35 chequeras con las que la empresa realizaba los pagos. "Algunos cheques no tenían fondos, otros estaban adulterados y con otros se realizaron transacciones lícitas", dijeron desde la fiscalía.

Según indicaron fuentes de la investigación, no se utilizaron todos los cheques de las 35 chequeras con las que Dimare SRL operó para la millonaria defraudación.

"Se está viendo cheque por cheque, operación por operación", sostuvieron desde la oficina del fiscal de Delitos Económicos y Complejos, Sebastián Narvaja.

La mecánica que utilizaba la firma se repitió en cada uno de los más de 40 casos registrados, aunque con pequeñas variantes.

Por lo general, se contactaban con una empresa a la que le hacían una primera compra de mercaderías con cheques diferidos a 40 días. Podía ser que esa compra fuera la de la estafa, y cuando las víctimas pretendían cobrarlos se les informaba que la cuenta corriente de la que deberían emanar los pagos no contaba con los fondos correspondientes para hacerlo. Incluso llegaron a realizar dos compras consecutivas valiéndose de cheques incobrables.

En otros casos, Dimare SRL realizaba una compra inicial por un monto no tan elevado, que saldaba con cheques que sí podían cobrarse. Días después, realizaban una nueva compra por más dinero, y esa es la que luego no podía saldarse por falta de fondos.

Por eso, algunos de todos esos cheques que ahora se están periciando fueron utilizados en transacciones lícitas, que luego derivaron en operaciones fraudulentas.

Además, desde la Unidad Fiscal detallaron que otros cheques presentaban la numeración adulterada. "Suponemos que lo hacían para retrasar que saltara la maniobra porque, cuando iban a cobrar, el número no coincidía con la chequera y tardaban unos días más en darse cuenta de que no había fondos", detallaron.

Allanamientos

Desde que la maniobra salió a la luz, durante las últimas semanas de enero hasta ayer, la Justicia ordenó seis allanamientos en Rosario y uno en San Jerónimo Sud. En este último fue detenido Mariano C., un hombre que tenía en su poder una retroexcavadora valuada en cerca de 3 millones de pesos y que, según el descargo que su defensa hizo el sábado pasado durante una audiencia imputativa en su contra, había comprado esa maquinaria a Dimare SRL. El juez Gonzalo López Quintana desestimó la imputación y lo dejó en libertad.

En Rosario fueron detenidos tres hombres cuya situación se definirá hoy, cuando Narvaja evalúe los elementos en su contra. Se trata de personas vinculadas con el inmueble donde funcionaban las oficinas de Dimare SRL y que están sospechadas del delito de encubrimiento.

Según los investigadores, la repercusión pública del caso hizo que más damnificados se sumaran a la lista de víctimas de la empresa fantasma. Sobre Jonathan M., el principal sospechoso, cuya firma figuraba en los cheques emitidos, pesa un pedido de captura pero, al cierre de esta edición, permanecía prófugo.

Mientras tanto, se siguen sumando las víctimas de esta estafa.

Ayer, una de ellas, el titular de Bunker Climatización, Nicolás Bosicovich, admitió en declaraciones radiales que perdió "mucho dinero" y puso de relieve que había advertido de la maniobra a la Justicia "hace dos semanas". Sin embargo, se quejó, el presunto cerebro de la maniobra tuvo tiempo de desaparecer.

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