La ciudad
Miércoles 14 de Diciembre de 2016

En el año retiraron de las calles de Rosario unos dos mil vehículos abandonados

Se trata de rodados cuyos dueños dejaron en la vía pública y generaban serios trastornos para los vecinos y el espacio público

Unos dos mil vehículos que se encontraban en estado de abandono fueron retirados este año de las calles en el marco de operativos especiales realizados por la Dirección General de Tránsito de la Secretaría de Control y Convivencia Ciudadana municipal. Son rodados cuyos dueños no se han hecho responsables de mantenimiento ni del retiro, dejándolos depositados en el espacio público y, en general, impidiendo la libre circulación de los rosarinos.

"Los procedimientos, de carácter preventivo, intentan generar entornos públicos más seguros y ordenados, teniendo en cuenta las políticas de seguridad que solicitó la intendenta Mónica Fein para combatir el delito con las herramientas propias de un Estado local", aseguró Gustavo Zignago, secretario de Control y Convivencia local.

Durante 2016, el Sistema Unico de Atención Ciudadana (SUA) registró algo más de 2 mil denuncias sobre vehículos abandonados, de los cuales se resolvieron 1.850 casos, 1.479 en controles preventivos y seguimiento de estado, más 371 unidades que fueron retirados en el marco de los operativos integrales que tienen lugar semanalmente en los distintos barrios de Rosario.

En la mayoría de los casos, se trata de vehículos en avanzado estado de deterioro, al tiempo que su presencia en veredas o cordones, generan inconvenientes en el libre y seguro desplazamiento de peatones y conductores.

También se registran casos de automotores que el paso del tiempo despierta sospechas en relación a su procedencia y que a través de la línea 147 son denunciados por los vecinos.

Los lugares

El distrito donde surgieron mayor cantidad de denuncias durante este año es el Centro. En ese sector de la ciudad se registraron 630 denuncias, las que al día 8 de diciembre fueron convenientemente resueltas: o bien fueron retirados por sus dueños o remitidos. Esto significa que no quedan allí autos en evidente estado de abandono. Sólo quedan 11 denuncias de vehículos en presunto estado de abandono que ingresaron en los últimos cinco días y se encuentran en curso.

Específicamente, calles como 27 de Febrero, entre Oroño y Entre Ríos; y zonas como el cuadrado conformado por Avellaneda, Catamarca, Pellegrini y Ovidio Lagos, son las concentraron un número importante de vehículos abandonados.

El procedimiento

A diario, personal de la Dirección General de Tránsito y de Control y Convivencia Ciudadana encabezan operativos en base a los datos de los reclamos que los vecinos efectúan en los centros municipales de distrito (CMD) correspondientes a su zona de residencia, y también a través de relevamientos territoriales.

Una vez identificado un vehículo abandonado, se notifica al titular actual del dominio registral y días posteriores, en caso de todavía encontrarse en el mismo sitio, se ejecuta la remisión al depósito municipal.

"El traslado de las unidades responde a la necesidad de garantizar el uso democrático de los espacios públicos y al mismo tiempo promover escenarios más seguros para los vecinos", destacó el secretario de Control y Convivencia municipal.

La permanencia de vehículos en estado de desmantelamiento genera severos problemas en el ambiente circundante. No sólo constituyen obstáculos para los vecinos que deben sortear diariamente su presencia para poder circular por la zona, sino que también conforman verdaderos focos infecciosos, ya que muchas veces son reductos de insectos y alimañas que terminan anidando en ellos.

Para esta última circunstancia, el retiro de la vía pública se transforma en una acción más de prevención contra la proliferación del dengue.

Asimismo, y en el marco de los reclamos ciudadanos de mayor seguridad, la Intendencia se propuso poner en acción todas sus herramientas a la hora de llevar soluciones. En este sentido, Zignago consideró que "la chatarra o bien, los vehículos depositados y estancos en las calles, plazas o espacios verdes, en ocasiones son el reducto elegido por la delincuencia, ya sea para esconderse o bien reducir el producto de su actividad, y es por eso que se trabaja afanosamente en retirarlos de la vía pública con el fin de desalentar estás circunstancias y dar respuesta a las preocupaciones de los vecinos".

"Esto intenta generar entornos públicos más seguros y ordenados; y es otra forma de

combatir el delito"

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