La ciudad
Domingo 22 de Enero de 2017

En busca de las capacidades de supervivencia

El director de Deporte Comunitario dice que las colonias de vacaciones no buscan que los chicos "aprendan crol", pero sí "habilidades motoras".

Que los chicos aprendan a nadar no es el objetivo prioritario de las colonias de vacaciones municipales (entre otras cosas, porque no pueden garantizarlo), pero sí figura como una meta en el sentido de que puedan desarrollar "capacidades de supervivencia" en el medio acuático. "No apuntamos a que aprendan un estilo, como mariposa o crol, sino a que puedan manejar habilidades motoras para defenderse en el agua", señala el director de Deporte Comunitario, Jorge Nidd. De los miles de inscriptos para este verano a las colonias de vacaciones muchos lo lograrán o llegarán a las piscinas ya nadando. Y aunque "históricamente" las escuelas de natación municipales inscribían a chicos de 6 u 8 años en adelante, este año, por primera vez, las colonias anotarán a chiquitos de 3 a 5, siempre que sean derivados por un centro de convivencia barrial (CCB).

En rigor, durante los últimos años la Municipalidad había intentado, a pedido de la Dirección de Infancias y también por derivación de los CCB, que los más chiquitos llegaran a las piletas junto a sus padres y eventualmente aprendieran a nadar. Por las edades que involucraba, el proyecto se bautizó como 2.5.

Más difícil

Sin embargo, la realidad social jugó en contra de la iniciativa, ya que, a diferencia de lo que suele ocurrir en sectores medios y altos, en los barrios más humildes las familias encuentran con frecuencia severas dificultades a la hora de acompañar a un nenito a la pileta.

"Muchas veces son mamás jóvenes, que tienen 5, 6, 8 hijos, y no pueden dejar solos a los otros chicos para acompañar a uno de ellos en la experiencia de pileta", grafica Nidd.

La dificultad empezó a volverse "limitante" y, como con frecuencia eso terminaba en una asistencia discontinua, este año la experiencia de 2.5 se reemplazó por la inclusión, también por derivación de los CCB, de nenes de 3 a 5 años en las colonias de vacaciones (y no sólo en las escuelas de natación).

En términos más generales, Nidd aclaró que los objetivos a que apuntará la llegada de los chicos a las piletas municipales nada tendrá que ver con que "aprendan un estilo de natación, sino con que adquieran una familiarización y un manejo del cuerpo en el agua, incluso abajo del agua, que puedan desenvolverse de espaldas y de cúbito ventral, y que, en una palabra, puedan desarrollar capacidades motoras que les signifiquen supervivencia". Aparte, obviamente, del abanico de metas de inclusión, socialización y recreación.

El funcionario contó que al inicio de cada temporada a todos los chicos se les realiza una "evaluación en el medio acuático" y, según su desempeño, más allá de la edad, se los ubica en un grupo "inicial, intermedio o avanzado". Siempre "fortaleciendo el concepto del desarrollo de destrezas para sobrevivir en el agua".

Al inicio de cada temporada a todos los chicos se les realiza una evaluación en el medio acuático.

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