Día de la Bandera
Miércoles 21 de Junio de 2017

El presidente se hizo tiempo para visitar una pareja de emprendedores

Elisa y Jorge le habían escrito y ayer recibieron la visita sorpresa: "Nunca me soltó la mano y Juliana es una dulzura", dijo ella

"¿Te agrandaste que no me atendés?", se escucha en un mensaje grabado. "Felicitaciones, hablaron muy bien", dice otra voz. Los celulares de Elisa y Jorge no paran de sonar. Este matrimonio de sexagenarios fue el elegido por el presidente Mauricio Macri y la primera dama Juliana Awada para visitarlos en un galpón que alquilaron en la zona sudoeste, donde tienen un emprendimiento de encomiendas puerta a puerta. Los Vallucci fueron elegidos tras un sondeo previo de Presidencia y luego de que la mujer le escribiera al Messenger del Facebook del propio jefe de Estado. Una historia rosarina, a través de la que el gobierno tomó apoyo para afirmar: "Sí se puede".

Tras la ceremonia en el Monumento a la Bandera por el 20 de junio la comitiva presidencial cumplió su promesa de visitar a dos ciudadanos. Los seleccionados fueron Elisa y Jorge, un matrimonio cuyo esposo se dedicó a la mecánica automotor por años y que desde febrero pasado arrancó alquilando la parte posterior de un galpón de 24 de Septiembre al 3500 para apostar al servicio puerta a puerta.

Hasta allí fue Macri junto a su esposa para tomar unos mates con los emprendedores e intercambiar opiniones sobre el país, la familia y hasta el fútbol.

La conexión de los rosarinos comenzó a principios de mes, cuando Elisa le escribió al Facebook del presidente. Tras explicarle que tienen una empresa de encomiendas puerta a puerta de Rosario a Santa Fe, describirles un perfil familiar y expresarle apoyo a su gestión, el texto cerró: "Con voluntad, se puede".

Quizás por eso Presidencia los contactó y, tras varios llamados, llegó hasta su casa de barrio Bella Vista y luego al galpón que alquilan en zona sudoeste para entrevistarlos y preguntarles si el 20 de junio iban a estar en Rosario.

"Fransof", fue la marca que los Vallucci eligieron para su empresa de encomiendas puerta a puerta, que hasta ahora hacen con una Sprinter y una Fiorino, con dos empleados a cargo y una cartera de 20 clientes (desde artículos de limpieza hasta repuestos de autos), aunque quieren ampliarse con una furgoneta adicional.

La elección del nombre del emprendimiento fue por sus nietos Francisco (6 años) y Sofía (17), una suerte de metáfora de su optimismo a futuro.

"Fue una sorpresa, no me imaginé que iba a venir, todavía no puedo creer que haya entrado por esa puerta", dijo Elisa a LaCapital. Sin embargo, no los tomó desprevenidos. Una pequeña mesa con cuatro sillas, facturas y mate esperaban al matrimonio presidencial. Algunos funcionarios les habían advertido que algo podía pasar.

Analista

Elisa es habitual comentarista de la realidad política en Facebook y recordó que la charla de ayer duró unos 15 minutos. "Fue muy amena, nos dieron un fuerte abrazo, él no me soltó la mano en ningún momento y ella, además de hermosa, es una dulzura y llena de paz; tan sencilla que no parece que estés con la primera dama", comentó la mujer.

La conversación giró en torno al fútbol (la emprendedora es centralista y su marido de Boca), la familia ("Mauricio me aconsejó que siempre hay que hacerse un tiempo para estar con los seres queridos", dijo Elisa) y la inseguridad. En este último punto, cuando el presidente le sugirió que vaya caminando o en bicicleta de su casa al galpón (hay 10 cuadras de distancia), Elisa le aclaró que era peligroso.

"Fue un encuentro de amigos, no me prometió nada, ni tuvo tinte de campaña. Macri me preguntó cómo veía el país y le contesté que no nos ha faltado trabajo", recordó a este diario.

Cuando se le preguntó a la emprendedora sobre su visión del país, respondió: "Ruego que a Macri lo dejen terminar su mandato y que haya más unión entre los argentinos, que es lo único que nos puede sacar adelante. Se habla de la grieta y somos los propios argentinos quienes no colaboramos en cerrarla", reflexionó Elisa quien confesó que votó al presidente, pero "no como militante, sino como una ciudadana que se levanta todos los días para trabajar".

Del acto, le dolió que haya sido "chato y pobre". Caía la tarde en el galpón de 24 de Septiembre y Cafferata. La bandeja de facturas y el mate ya gastado fueron mudos testigos del encuentro. Todavía les faltaba volver al barrio, donde dos vecinas "ultrakirchneristas" les retiraron el saludo. A Jorge y Elisa les sonaban los celulares constantemente para saludarlos y hacerles bromas.

"FRansof". El nombre de la empresa de encomiendas es por Francisco y Sofía, los nietos de la pareja.

"Fue una sorpresa, no me imaginaba que iba a venir, todavía no puedo creer que haya entrado por esa puerta"

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