La ciudad
Miércoles 05 de Julio de 2017

El municipio impulsa que más hogares rosarinos separen sus residuos

Antes de diciembre, el sistema de recolección diferenciada llegará a 10 barrios. En 3 años, el plan apunta a que el 38 por ciento de la población separe basura

En barrio Hostal del Sol, el camión recolector de residuos pasa todos los días. Pero sólo los miércoles los vecinos sacan a la vereda los desechos reciclables; el resto de los días de la semana, las bolsas se alternan entre los "orgánicos" y los "restos", como se denomina pañales, toallas higiénicas, papeles sucios o envoltorios de alimentos. El vecindario es uno de los cinco que participan del programa "Barrios Verdes" que impulsa el municipio con el objetivo de mejorar la gestión de residuos. Y, antes de fin de año, se sumarán otras cinco zonas de la ciudad: San Martín A, San Francisco Solano y Las Delicias, en el distrito sudoeste, y en el norte, Lomas de Alberdi y Parquefield.

La extensión de los programas de separación en origen y de recolección diferenciada de residuos fue una de las iniciativas que se presentó ayer como parte del plan para la construcción de un Centro Ambiental de Tratamiento de Residuos (ver aparte). El objetivo es incorporar gradualmente nuevas zonas a este servicio para que, dentro de tres años, el 38 por ciento de los rosarinos separe los desechos en su hogar.

"Al principio cuesta un poco acostumbrarse. Tenés que recordar qué día sacar qué cosa, pero con el tiempo se hace costumbre", se sincera con una sonrisa Lucía Scarafía, miembro de la vecinal Hostal del Sol Oeste. Mientras habla, la joven saca del lavadero una de las bolsas donde guarda los desechos reciclables. Está llena de rollos de papel higiénico, cartones de huevo, cajas y envases plásticos. "Cuando tomás conciencia de la cantidad de basura que producimos por día, te das cuenta de que todo eso no puede enterrarse en algún lugar", asegura.

El sistema de recolección diferencial de residuos llegó en enero al barrio ubicado entre el autódromo y el aeropuerto. Y si bien en la Secretaría de Ambiente del municipio aún no se completó la tarea de fiscalización que permitirá corroborar si los vecinos están separando correctamente sus desechos, la titular del área asegura que "ya se registra un aumento en la recuperación de residuos reciclables".

Los camiones del servicio de recolección diferenciada ya recorren los barrios San Eduardo, Aldea, Hostal del Sol, Fisherton y Fisherton R. En esos vecindarios del oeste de la ciudad, los vecinos sacan en bolsas y días diferentes los desechos orgánicos (cáscaras de frutas, verduras, sobras de carne pescado, pollo, servilletas de papel sucias, yerba, cafés, saquitos de té, pan o alimentos en mal estado), los reciclables (papel blanco, diarios y revistas, cartón, carpetas, folletos, guías, envases de vidrio, de plástico, latas de metal y otros objetos de acero, aluminio, hierro, cobre o bronce), el resto de los residuos domiciliarios como pañales y apósitos.

Y antes de fin de año, esta sana costumbre se mudará a quienes viven en San Martín A, San Francisco Solano, Las Delicias, Lomas de Alberdi y Parquefield. En los próximos meses, en las instituciones del barrio comenzará una campaña de concientización y educación ambiental, que informa sobre el servicio y la necesidad de incorporar el hábito de la separación de residuos.

Antes de comenzar con los primeros barrios del programa, desde el municipio se relevaron 1.933 domicilios y se encuestó a 644 hogares, con resultados interesantes. El 91,5 por ciento se manifestó a favor de la separación de residuos, el 70,50 dijo sacar los residuos todos los días, el 39 por ciento ya separaba reciclables y el 28,9 por ciento declaró hacer compost.

Para la secretaria de Medio Ambiente del municipio, Marina Borgatello, la separación de residuos no tiene sólo un impacto ambiental importante en toda la ciudad, sino también un fuerte componente de inclusión social. "El trabajo que hacen los vecinos de separar sus residuos impacta en las familias de recuperadores informales que empiezan a regularizar su situación", destaca.

La experiencia recién comienza, pero en tres años aspira a llegar a cuatro de cada diez hogares de la ciudad.

Comentarios