La ciudad
Jueves 26 de Enero de 2017

El joven rosarino que sufrió quemaduras en Punta del Este fue "inducido a un coma farmacológico"

El padre del chico que sufrió severas quemaduras en una fiesta en el país vecino les había advertido que "era peligroso, pero dijeron que iban a ser cuidadosos". Y contó que "le hicieron una traqueotomía porque se estaban cerrando las vías respiratorias"

"Les dijimos que era peligroso, que podía pasar un accidente, pero dijeron que iban a ser cuidadosos", relató el padre del chico rosarino que sufrió graves quemaduras en una fiesta que se realizó el sábado pasado en Punta del Este, Uruguay, y que tuvo que ser trasladado de urgencia y en un avión sanitario a la ciudad, donde fue tratado por el equipo de atención al quemado del Sanatorio Británico. "Fue muy bravo", enfatizó.
El muchacho de 19 años, cuya identidad fue reservada, sufrió quemaduras en rostro, nariz y garganta cuando, por causas que se tratan de establecer, se le prendió fuego la camisa mientras colocaban unas antorchas de citronela en la playa.
"Fue una fiesta de amigos en la playa, que se fue amplificando de boca en boca. Compraron las antorchas para iluminar la noche y les dijimos que era peligroso, que podía pasar un accidente pero dijeron que iban a ser cuidadosos", contó el padre a La Capital.
El incidente ocurrió a las 3 de la mañana aproximadamente en la madrugada del domingo y "cuando intentaban encender una antorcha, alguien sopló y las llamas con el alcohol se extendieron a la camisa de mi hijo. El se tiró al piso, se metió al mar para apagar el fuego y pensó que no era nada grave", relató.
"Pero fueron a un sanatorio en Punta del Este -prosiguió- y el médico que lo atendió se comunicó conmigo para pedirme autorización para inducirlo a un coma farmacológico. Nos dijo que debía entubarlo en minutos para hacerle una traqueotomía porque sus vías respiratorias se estaban cerrando de manera peligrosa".
"Fui al sanatorio, avalé esa intervención y empecé a tomar contacto con médicos de Rosario. Hubo videoconferencias entre los médicos uruguayos y rosarinos para definir que medidas se adoptaban en tiempo real. La situación era delicada, pero por suerte terminó bien", argumentó, al tiempo que destacó que, gracias al buen trabajo de una empresa prepaga, "en menos de 20 horas estábamos en Rosario tras viajar en un vuelo sanitario".
"En el Británico le hicieron curaciones y un tratamiento especial en las vías respiratorias. Está bien, ya lo pasaron a terapia intermedia y dicen que no le quedarán secuelas", cerró el papá, quien ahora respira aliviado, tras vivir horas muy difíciles.

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